
Tras el levantamiento de los bloqueos registrados en distintos puntos del país, el abastecimiento de combustibles continúa mostrando señales de recuperación, aunque todavía de forma irregular. En varias ciudades persisten las filas en los surtidores, reflejando los efectos acumulados de más de 50 días de interrupciones en la cadena de distribución.
Desde Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), su presidente Sebastián Daroca explicó que el sistema logístico del combustible se encuentra en proceso de reactivación progresiva, luego de haber sido severamente afectado por los conflictos sociales.
Según la autoridad, durante el periodo de bloqueos quedaron detenidas más de 1.600 cisternas, lo que generó un efecto de acumulación en plantas de almacenamiento y una posterior presión sobre el sistema de distribución una vez restablecidas las rutas.
Daroca sostuvo que actualmente esas unidades ya están retomando su circulación normal y que los volúmenes de despacho están siendo regularizados en las principales ciudades del país.
En relación a versiones sobre una supuesta deuda de 500 millones de dólares con proveedores, el titular de YPFB descartó que ese sea un factor determinante en la situación actual. Señaló que se trata de una “deuda flotante habitual” dentro de los plazos operativos de la estatal petrolera.
“El problema no es de pagos, sino de reactivar la dinámica de transporte y distribución que se vio interrumpida”, afirmó.
En el eje central, La Paz registra un incremento en el despacho diario de gasolina, mientras que en Santa Cruz el principal déficit continúa siendo el diésel, debido a demoras en el ingreso de volúmenes provenientes del puerto de Arica tras la interrupción de rutas internas.
De acuerdo con el reporte, los recientes despachos ya comenzaron a llegar a los centros de abastecimiento, aunque el flujo aún no alcanza niveles regulares.
YPFB informó además que se cuenta con reservas importantes en tránsito y almacenamiento: más de 30 millones de litros de gasolina en Puerto Suárez y cerca de 50 millones de litros de diésel en Arica, que serán incorporados progresivamente al mercado interno.
Mientras tanto, el país transita una fase de ajuste en la que el abastecimiento intenta recuperar su ritmo habitual, en medio de una demanda aún elevada tras el prolongado periodo de interrupción.
FUENTE: UNITEL







