Bolivia despide a uno de sus más grandes referentes del rescate y la ayuda humanitaria. Runy Callaú Monasterio, fundador del Grupo de Salvamento y Rescate (FUNSAR) y exdiputado nacional, falleció la tarde del jueves 25 de junio en Brasil, donde recibía atención médica especializada tras años de luchar contra las secuelas de un grave Accidente Cerebrovascular (ACV).

Nacido en Santa Cruz de la Sierra en 1968, Callaú dedicó cerca de cuatro décadas al servicio voluntario. Desde la creación de FUNSAR lideró miles de operativos de emergencia en accidentes de tránsito, inundaciones, incendios forestales, búsquedas en zonas selváticas y otras situaciones de alto riesgo, convirtiéndose en uno de los rescatistas más reconocidos del país.

A lo largo de su trayectoria participó en más de 11.000 operaciones de rescate y búsqueda, además de intervenir en la recuperación de alrededor de 300 cuerpos. Junto a su equipo, contribuyó al salvamento de miles de personas, dejando una huella imborrable en la labor humanitaria de Bolivia.

Su compromiso con el servicio también lo llevó a la política. En 2020 fue elegido diputado nacional por la circunscripción 51 de Santa Cruz bajo la alianza Creemos, desde donde promovió iniciativas destinadas a fortalecer la gestión de riesgos, los grupos de bomberos voluntarios y las organizaciones de rescate.

Sin embargo, en mayo de 2021, mientras ejercía sus funciones legislativas, sufrió un grave ACV que cambió por completo su vida. El derrame cerebral lo dejó con severas limitaciones físicas y lo obligó a alejarse de la actividad pública.

Durante los años siguientes enfrentó complicaciones como insuficiencia renal crónica y apnea del sueño. Pese a su delicado estado de salud, nunca abandonó su vocación de servicio y continuó compartiendo sus conocimientos en la formación de brigadistas y rescatistas voluntarios.

Ante el deterioro de su condición, su familia gestionó su traslado a Brasil para recibir tratamiento especializado. No obstante, las complicaciones derivadas de su enfermedad terminaron por apagar la vida de quien dedicó la suya a salvar la de los demás.

La partida de Runy Callaú deja un profundo vacío entre rescatistas, bomberos voluntarios, instituciones de emergencia y miles de personas que fueron testigos de su entrega incondicional. Su legado permanecerá como ejemplo de solidaridad, valentía y servicio a Bolivia.