Uno de los pilares del plan de  joe Biden, presidente de los Estados Unidos, para reducir a la mitad la mortalidad por cáncer en los próximos 25 años en EEUU es contar con exámenes de sangre capaces de detectar distintos tipos de esta enfermedad antes de que haya síntomas y sin necesidad de recurrir a procedimientos más invasivos e incómodos que con frecuencia frenan a la población de someterse a estos importantes chequeos médicos.

Por eso, los Institutos Nacionales de la Salud emprenderán un ambicioso ensayo clínico que analizará la efectividad de estos prometedores exámenes de sangre.