La embajadora de Bolivia en Irán, Romina Pérez, dijo la pasada jornada que el Gobierno boliviano, al mando de Luis Arce, condena las protestas feministas que se desataron tras la muerte de una joven que primero fue arrestada por no usar velo y luego apareció muerta en un hospital.

«Nuestro gobierno condena los recientes disturbios en Irán que son orquestados por los sionistas británicos y estadounidenses. Estamos seguros que todos los problemas se resolverán con la solidaridad y la sabiduría del querido Líder de Irán», dijo Pérez en un encuentro que sostuvo con el alcalde de la ciudad de Tabriz, noroeste de Irán, la pasada jornada.

El 13 de septiembre, Mahsa Amini, una joven iraní de 22 años, fue arrestada por la Policía de la Moral en Teherán por no usar un velo que la cubra, como lo establece el estricto control del código de vestimenta para mujeres en Irán. Tres días después, la mujer murió en un hospital y desencadenó una ola de protestas feministas. El gobierno iraní dijo que murió porque tenía una enfermedad subyacente.

Desde esa fecha, miles de ciudadanos iraníes protagonizaron protestas y disturbios en distintas regiones del país islámico.