La estatal asegura que ya tiene programado y comprado combustible para cubrir el 100% de la demanda. Su presidente, Sebastián Daroca, atribuye la crisis a un problema estructural del sector hidrocarburífero y defiende el nuevo esquema de precios diferenciados para grandes consumidores.

Las filas por combustible podrían comenzar a disminuir en los próximos días. El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, aseguró que la estatal ya programó y compró volúmenes suficientes para cubrir el 100% de la demanda nacional y afirmó que las colas por gasolina podrían desaparecer en un plazo de dos a tres días.
La situación es más compleja en el caso del diésel. Daroca evitó establecer una fecha concreta para el fin de las filas y explicó que todavía deben fortalecerse los controles para evitar la especulación y el desvío del carburante hacia el mercado negro.
En una entrevista televisiva, el titular de YPFB explicó que la crisis de abastecimiento no responde a una falta de dólares. Según señaló, la estatal tiene la posibilidad de adquirir divisas en el sistema financiero, pero enfrenta un problema relacionado con la diferencia entre los precios internacionales de los combustibles y el precio al que YPFB comercializa el producto en el mercado interno.
Daroca estimó que ese diferencial ronda los Bs 5 por litro y sostuvo que mantenerlo representa un esfuerzo financiero insostenible para la empresa estatal.
Dos precios para el diésel
El presidente de YPFB defendió la decisión del Gobierno de establecer un precio diferenciado para los grandes consumidores, consumidores directos y usuarios directos de diésel.
Aclaró que la medida no alcanza a los transportistas, al transporte público ni a los usuarios que cargan combustible directamente en el tanque de sus vehículos en las estaciones de servicio.
El nuevo precio se aplicará principalmente a quienes adquieren grandes volúmenes fuera del tanque, como usuarios que utilizan turriles, chatas, tanques o depósitos con capacidad para cargar miles de litros.
Daroca explicó que este segmento generó una distorsión en el mercado debido a la diferencia entre el precio de YPFB y el precio al que los importadores privados podían introducir combustible al país. Según su versión, esa brecha favoreció la especulación y la reventa.
El objetivo de la medida, dijo, es acercar el precio de los grandes consumidores al valor de referencia internacional y, al mismo tiempo, permitir una mayor participación de empresas privadas en la importación y comercialización de combustibles.
YPFB reconoce una crisis estructural
Frente a los cuestionamientos sobre las causas de la escasez, Daroca reconoció que el problema no responde a un solo factor y calificó la situación como una crisis estructural del sector hidrocarburífero.
Mencionó entre las dificultades la baja producción de los campos petroleros, la reducción de la capacidad de las refinerías, el comportamiento de los precios internacionales y la disminución de las reservas de almacenamiento de combustibles.
Según explicó, la menor autonomía de almacenamiento hace que cualquier retraso en la llegada, descarga o amarre de una embarcación pueda repercutir rápidamente en el abastecimiento interno.
En ese contexto, aseguró que YPFB comenzó a recibir hace unas tres semanas apoyo financiero del Tesoro General de la Nación, lo que permitió a la estatal incrementar sus compras de combustibles.
Más participación privada y cambios en YPFB
Daroca también reconoció que YPFB mantuvo durante aproximadamente dos décadas un papel dominante en la importación y comercialización de combustibles. Señaló que la línea del actual Gobierno apunta a permitir una participación más importante del sector privado.
En los próximos días, según anunció, importadores privados podrán comenzar a vender combustibles a estaciones de servicio. Santa Cruz será uno de los principales puntos de esta apertura, con la posibilidad de habilitar más de 50 estaciones para comercializar productos importados.
El titular de YPFB también anunció una reestructuración de la empresa estatal, que contempla la renovación de personal, la optimización del organigrama y la eliminación de duplicidades de funciones.
Además, informó sobre intervenciones en distritos comerciales donde se identificaron procesos manuales y deficiencias en los mecanismos de control.
Prometen transparentar las asignaciones
Ante las denuncias sobre desvío de diésel y la existencia de un mercado negro, Daroca anunció que YPFB publicará diariamente las asignaciones de combustible realizadas a las estaciones de servicio.
La intención, explicó, es que la población y las autoridades locales puedan conocer cuánto combustible recibe cada surtidor y facilitar el control sobre posibles desvíos.
También planteó fortalecer la coordinación con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) o con la entidad que eventualmente la sustituya, al considerar que debe existir un organismo encargado de fiscalizar y sancionar las irregularidades en la comercialización.
Sin fecha para el fin de las filas por diésel
Aunque aseguró que la gasolina podría normalizarse en dos o tres días, Daroca fue más cauteloso con el diésel.
Explicó que los volúmenes necesarios para cubrir el 100% de la demanda ya están programados y asegurados, pero advirtió que todavía se deben controlar los mecanismos de especulación y reventa.
“En el caso del diésel es más complejo”, sostuvo el presidente de YPFB, quien finalmente evitó comprometer una fecha exacta para el fin de las filas.
La estatal apuesta a que el nuevo esquema de precios, el mayor control en las estaciones de servicio y la incorporación de importadores privados permitan reducir progresivamente las largas filas que desde hace meses afectan a transportistas, productores y usuarios en distintas regiones del país. titulos







