El presidente Rodrigo Paz sostuvo este martes una reunión con representantes de la Central Obrera Departamental (COD) de Santa Cruz para analizar la situación social y económica que atraviesa el país a raíz de los bloqueos de carreteras y explorar alternativas que permitan restablecer la normalidad.

Durante el encuentro, el mandatario destacó la disposición de la organización sindical cruceña para promover el diálogo como mecanismo de solución a los conflictos que afectan a distintas regiones del país y que este martes cumplen 47 días de movilizaciones.

Los dirigentes de la COD expresaron su preocupación por las consecuencias económicas que dejarán las medidas de presión, especialmente en el empleo y la estabilidad de miles de trabajadores. En ese sentido, señalaron que uno de los principales pedidos del sector es proteger las fuentes laborales y evitar un mayor deterioro de la economía nacional.

La reunión se desarrolló en un contexto en el que la organización obrera ya había manifestado públicamente su preocupación por el impacto de los bloqueos sobre la población. Hace dos semanas, la COD emitió un pronunciamiento solicitando una “pausa social y humanitaria” que permita el libre tránsito de alimentos, medicamentos, oxígeno e insumos de primera necesidad hacia las ciudades afectadas por el cierre de rutas.

Asimismo, la entidad sindical reiteró la necesidad de instalar un diálogo sincero entre las partes en conflicto y exhortó a dejar de lado posiciones intransigentes para facilitar acuerdos que contribuyan a la pacificación del país.

Entre las demandas planteadas por la organización también figura la conformación de mesas técnicas de trabajo destinadas a analizar medidas para recuperar el poder adquisitivo de los salarios, afectado por el incremento sostenido de los precios de productos de la canasta familiar.

La COD de Santa Cruz ratificó además su respaldo a la continuidad del proceso democrático y advirtió que cualquier escenario de ruptura institucional podría profundizar la crisis política, económica y social que enfrenta Bolivia.

El encuentro concluyó con el compromiso de mantener abiertos los canales de diálogo y buscar soluciones que permitan superar el conflicto sin afectar aún más a la población.