
Luego de la difusión de los resultados preliminares del balotaje por la Gobernación de Santa Cruz, el candidato derrotado, Otto Ritter, expresó críticas al desarrollo de la campaña, denunció una supuesta “guerra sucia” en su contra y aseguró que su propuesta política continuará vigente.
En una primera parte de su pronunciamiento, Ritter adoptó un tono institucional. Agradeció el respaldo ciudadano, destacó la vigencia de su propuesta denominada “sueño cruceño” y subrayó la importancia de respetar la voluntad popular como base de la democracia.
Sin embargo, al ser consultado por la prensa sobre su relación con su adversario, endureció su discurso. Sin mencionar directamente a su contrincante, marcó distancia y cuestionó el proceso electoral. “No tengo nada que decirle, no hablo con quienes hicieron guerra sucia”, afirmó.
El excandidato también puso en duda algunas de las promesas de campaña del virtual ganador, señalando que será la ciudadanía la que evalúe su cumplimiento. En particular, hizo referencia a proyectos como el “trencito” y la posible concesión de servicios de salud.
Pese al resultado adverso, Ritter dejó en claro que su proyecto político no concluye con la elección. Aseguró que continuará activo en la defensa de los intereses regionales y en la promoción de su visión de desarrollo para el departamento.
En esa línea, sostuvo que inicia una nueva etapa con firmeza, reafirmando su compromiso con la producción, el crecimiento y los derechos de los cruceños. “Hoy no termina nada. El sueño cruceño sigue”, enfatizó.
En la parte final de su mensaje, adoptó un tono más conciliador al señalar que espera que la próxima gestión tenga éxito, remarcando que el bienestar de Santa Cruz debe estar por encima de las diferencias políticas.







