A medida que Ómicron avanzaba en el mundo y nuevas olas de contagio se sucedían. Es por eso que surgió la necesidad de buscar una vacuna que atacara a las versiones más contagiosas de esta variante. En este sentido, Pfizer-BioNTech decidió generar una inmunización bivalente, que provocara una respuesta inmune ante estas mutaciones, pero que también respondiera al denominado “virus ancestral”, es decir al surgido en Wuhan.

Mucho se especuló sobre cómo se comportaría esta nueva vacuna, ya que fue autorizada por la Administración de Drogas y Alimentos de los EEUU (FDA, por sus siglas en inglés) con datos sobre eficacia y seguridad obtenidos tras realizar estudios en animales. Incluso, expertos se habían expresado tanto de forma positiva como negativa. Ahora, fue Pfizer quien anunció “datos preliminares positivos del ensayo clínico del refuerzo bivalente adaptado Ómicron BA.4/BA.5 en personas mayores de 18 años”.

Mediante un comunicado de prensa, la compañía norteamericana señaló que 80 voluntarios, que fueron divididos en dos grupos de 40 dependiendo de la edad (entre 18 y 55 años, y mayores de 55), mostraron que, a 7 días de la inoculación, presentaban “un aumento sustancial en la respuesta de anticuerpos neutralizantes ante Ómicron BA.4 y BA.5, arriba de los niveles previos al refuerzo”.

En ese tono, aseguraron que “los datos sugieren que se prevé que el refuerzo bivalente adaptado de Ómicron BA.4 y BA.5 brinde una mejor protección contra los sublinajes Ómicron BA.4/BA.5 que la vacuna original en adultos jóvenes y mayores”, según consigna Time. Estos datos son el denominado corte preliminar del ensayo de fase I/II/III para esta inmunización que involucra a más de 900 personas de 12 años o más, los cuales fueron inoculados con dos dosis diferentes: 30 mcg o 60 mcg.

Fuente: BBC MUNDO