El uruguayo descartó en 2025 la posibilidad de entregarse y aseguró que podía mantenerse prófugo indefinidamente. Una conversación difundida por Búsqueda revela parte del intercambio que mantuvo con un agente estadounidense antes de su captura.

Sebastián Marset confiaba en que podía continuar evadiendo a las autoridades internacionales cuando, en marzo de 2025, recibió el contacto de un agente especial de la DEA que buscaba convencerlo de entregarse.

El intercambio se produjo mientras el narcotraficante uruguayo permanecía prófugo. El agente Michael Greisen le comunicó que la persecución continuaría y le planteó una alternativa para que pudiera afrontar sus procesos judiciales en Estados Unidos junto con una salida para sus hijos.

Marset, sin embargo, descartó la propuesta y respondió con una serie de mensajes en los que desafió directamente a las autoridades estadounidenses.

Según los mensajes difundidos por el semanario Búsqueda, el uruguayo aseguró que nunca sería capturado y llegó a afirmar que tenía una ventaja sobre los investigadores de la DEA.

En otra comunicación, sostuvo que llevaba varios años huyendo y que estaba dispuesto a continuar en esa condición durante el resto de su vida. También pidió que dejaran de involucrar a su pareja y lanzó advertencias contra quienes participaban de su búsqueda.

“Soy un delincuente”

Durante las conversaciones, Marset también hizo referencia directa a su actividad criminal. En uno de sus mensajes manifestó: “Soy un delincuente; seré un delincuente toda mi vida”.

Pese a su negativa, el agente estadounidense mantuvo abierta la posibilidad de que reconsiderara su decisión y le proporcionó un número telefónico para establecer contacto si posteriormente decidía entregarse.

La comunicación no derivó en una entrega voluntaria y Marset continuó ocultándose.

La captura que contradijo su desafío

La fuga terminó el 13 de marzo de 2026, cuando fue capturado en Santa Cruz de la Sierra por efectivos de la Policía Boliviana.

Tras el operativo, el uruguayo fue entregado a autoridades estadounidenses para enfrentar los procesos judiciales que pesan en su contra.

El caso en Estados Unidos contempla acusaciones relacionadas con narcotráfico, lavado de dinero y conspiración vinculada al narcoterrorismo.

Así, las declaraciones realizadas por Marset durante aquella conversación de 2025 quedaron contrastadas con el desenlace de su búsqueda internacional: meses después de asegurar que nunca sería capturado, terminó detenido en territorio boliviano.