El premio Nobel de Economía 2022 fue compartido entre tres académicos, uno de ellos con un enorme currículum como servidor público en los Estados Unidos. El ex presidente de la Reserva Federal durante la crisis de 2008,Ben Bernanke, está lejos de ser un oscuro académico conocido sólo por los más expertos. Fue protagonista principal de la manera en que los Estados Unidos salieron de la crisis posterior a la quiebra de Lehman Brothers, creador del todavía discutido quantitative easing y, a la distancia, inspirador también de la manera en que el mundo enfrentó el impacto económico del covid-19, al costo de mayor inflación.

Bernanke comparte el premio, mientras tanto, con dos académicos que allá por la década de los 80 publicaron el papel que dio forma a la regulación financiera global orientada a prevenir crisis sistémicas. Douglas Diamond y Philip Dybvig, autores de “Corridas bancarias, seguro de depósitos y liquidez”, alertaron desde 1983 cuáles eran los riesgos de dejar caer bancos como Lehman y por qué era conveniente rescatar a grandes instituciones financieras.