
El vicepresidente del Comité Pro Santa Cruz, Agustín Zambrana, afirmó que la crisis que atraviesa Bolivia ya no puede ser interpretada únicamente como una consecuencia de los bloqueos y conflictos sociales, sino como una señal de un profundo deterioro institucional que pone en cuestión la capacidad del Estado para cumplir sus funciones esenciales.
Según el dirigente cívico, los más de 30 días de bloqueos, sumados a los problemas de abastecimiento, la inseguridad y las dificultades económicas que enfrenta la población, reflejan una situación que trasciende la coyuntura. “Bolivia ya no enfrenta solamente una crisis de bloqueos. Enfrenta la ruptura de su pacto social”, sostuvo.
Zambrana señaló que el Estado ha dejado de garantizar aspectos fundamentales como la seguridad, el orden y la administración pública, situación que, a su juicio, afecta directamente a trabajadores, productores, transportistas, pacientes y familias que esperan respuestas institucionales frente a la crisis.
En ese contexto, responsabilizó al Gobierno nacional por la falta de acciones efectivas para restablecer el libre tránsito y garantizar el cumplimiento de la ley. Advirtió que la ausencia de decisiones puede profundizar el malestar ciudadano y generar escenarios de mayor conflictividad.
El dirigente también sostuvo que la actual coyuntura ha vuelto a evidenciar las limitaciones del modelo centralista, al considerar que las regiones carecen de herramientas suficientes para responder a sus propias necesidades en momentos críticos.
Por ello, planteó la necesidad de abrir un debate nacional sobre temas como la autonomía plena, el federalismo, la justicia cercana, la seguridad regional y mayores competencias para las regiones. Aclaró que esta discusión debe desarrollarse dentro del marco democrático y constitucional, con participación ciudadana y diálogo entre distintos sectores.
Zambrana remarcó que el objetivo no es promover divisiones ni confrontaciones, sino reflexionar sobre el futuro del país y la forma en que el Estado puede responder de manera más eficiente a las demandas de la población.
Finalmente, llamó a encarar una discusión profunda sobre el modelo de organización estatal y aseguró que Bolivia atraviesa una etapa decisiva en la que será necesario adoptar definiciones que permitan fortalecer las instituciones y brindar mayores garantías a los ciudadanos.







