La ruta que conecta a Santa Cruz y Cochabamba se encuentra bloqueada por tercer día consecutivo debido a las protestas de los productores de soya y caña de azúcar. Esta medida de fuerza busca la abrogación de los Decretos Supremos 4910 y 4911, los cuales establecen controles y cupos en la venta de combustible. A pesar de los intentos de diálogo, tanto los productores como el Gobierno se mantienen firmes en sus posiciones, sin dar su brazo a torcer.

Los manifestantes argumentan que los mencionados decretos restringen el acceso a la compra de diésel a un máximo de 120 litros por productor. Según denuncian, esta cantidad resulta insuficiente para llevar a cabo las labores agrícolas, ya que requieren al menos 500 litros para poner en marcha sus maquinarias en el campo.

Durante la temporada de cosecha, esta necesidad aumenta a 600 litros para trabajar en unas 40 a 50 hectáreas, tanto de granos como de caña de azúcar. Sin embargo, los surtidores solo están autorizados a vender un 20% de la cantidad necesaria, lo cual genera un fuerte descontento entre los productores.

En un intento por encontrar una solución a esta situación, representantes del Gobierno y de los productores se reunieron la tarde del miércoles. No obstante, el diálogo fracasó rápidamente debido a la falta de acuerdos. 

El presidente de la Asociación de Pequeños Productores del Grupo Norte, Eliazer Arellano, informó que decidieron abandonar la reunión al considerar que el Gobierno continúa con «un discurso rayado», percibido como un impedimento y una burla hacia sus demandas.

Ante esta situación, los productores y transportistas descartaron la posibilidad de un cuarto intermedio en el bloqueo, que se encuentra ubicado en el Puente de la Amistad, conectando los municipios de Montero y Portachuelo, en un tramo clave de la ruta troncal Santa Cruz – Cochabamba.

La medida de protesta surge como respuesta al racionamiento impuesto por el Gobierno en la compra de diésel, a través de los Decretos Supremos 4910 y 4911.

EL DEBER