
El sector arrocero de Santa Cruz y Beni atraviesa un escenario complejo y decidió declararse en emergencia ante la caída sostenida del precio del quintal, que actualmente ronda los Bs 200. Los productores aseguran que este monto se encuentra muy por debajo del costo real de producción y compromete la continuidad de la actividad.
Desde la Asociación de Productores Agrícolas Benianos, su presidente David Pérez señaló que la sobreoferta en el mercado interno, generada por el ingreso de arroz importado —tanto por canales formales como informales—, ha provocado una distorsión de precios que golpea directamente al productor nacional.
El dirigente explicó que el quintal debería comercializarse por encima de los Bs 300 para cubrir la inversión realizada en la campaña agrícola. De lo contrario, advirtió, muchos agricultores podrían optar por disminuir la superficie cultivada en el siguiente ciclo, lo que eventualmente afectaría el abastecimiento interno.
A la presión por los bajos precios se suman los elevados costos asumidos desde el inicio de la siembra. Pérez recordó que, durante esa etapa, la escasez de diésel obligó a adquirir el combustible en el mercado paralelo, pagando entre Bs 15 y Bs 16 por litro. Esta situación incrementó considerablemente los gastos operativos.
Asimismo, el alza en agroquímicos, semillas certificadas y servicios de transporte impactó en la estructura de costos, dejando al sector en una posición de vulnerabilidad frente a la caída del precio final del producto.
Los productores demandan medidas que permitan equilibrar el mercado y proteger la producción nacional, advirtiendo que, de no tomarse acciones oportunas, el país podría enfrentar dificultades en la oferta de arroz en los próximos meses.







