Boyuibe y Cuevo ya se declararon en desastre por la falta de agua, mientras otras poblaciones gestionan apoyo ante la disminución de sus fuentes. En San José de Chiquitos y otras localidades ya se recurre a cisternas para garantizar el suministro.

La falta de lluvias comienza a generar una situación cada vez más preocupante en diferentes municipios de Santa Cruz. La disminución del caudal de pozos, vertientes y otras fuentes de agua ya afecta el consumo de la población y también genera preocupación por el impacto que podría tener sobre la producción agrícola y pecuaria.
De acuerdo con información de la Gobernación de Santa Cruz, Boyuibe y Cuevo se declararon en desastre por sequía, aunque todavía deben presentar la documentación correspondiente ante el Gobierno Departamental para formalizar sus solicitudes de asistencia. A estos municipios se suman Lagunillas, que pidió apoyo técnico para gestionar una declaratoria de emergencia, y Kereimba Iyambae (Gutiérrez), que inició el proceso para ser declarado en desastre.
SAN JOSÉ DE CHIQUITOS RECURRE A CISTERNAS
Uno de los municipios que ya enfrenta dificultades concretas es San José de Chiquitos. Durante el último fin de semana, varios barrios registraron cortes en el suministro de agua potable, mientras otros sectores reportaron una reducción considerable de la presión.
Ante esta situación, el Gobierno Municipal y la cooperativa de agua Comayo R.L. activaron la distribución mediante camiones cisterna para atender a las familias afectadas.
Las autoridades atribuyeron la contingencia a dos factores: el incremento del consumo registrado durante el feriado largo y la reducción del caudal de los pozos debido a la sequía.
Mientras se mantiene el abastecimiento de emergencia, el municipio trabaja en distintas alternativas para aumentar la disponibilidad del recurso. Entre ellas se encuentra la conexión de un nuevo pozo, la perforación de otros cinco y trabajos de mantenimiento en la red de distribución.
Desde la Alcaldía se pidió a los vecinos priorizar el agua para el consumo humano y las necesidades básicas de higiene, además de evitar el uso excesivo del recurso en actividades como el lavado de vehículos y aceras.
SAN JAVIER ANALIZA POSIBLE RACIONAMIENTO
En San Javier también existe preocupación por el comportamiento de las fuentes de abastecimiento. La Cooperativa de Servicios Públicos San Javier R.L. reportó una disminución del caudal durante las últimas semanas.
Felipe Montalván, responsable de Operaciones y Mantenimiento, explicó que en el último mes se registró una reducción aproximada de dos litros por segundo. Si esta tendencia continúa, la población podría enfrentar un racionamiento entre septiembre y octubre.
La medida, en caso de ser necesaria, consistiría en mantener la provisión durante el día y suspender el servicio en horario nocturno.
Sin embargo, la cooperativa cuenta con algunos pozos de reserva que podrían ayudar a retrasar o reducir el impacto de la disminución del caudal.
COMUNIDADES CHIQUITANAS TEMEN POR LA PRODUCCIÓN
En Concepción, la preocupación también alcanza a las comunidades rurales. En Candelaria, aproximadamente 180 familias indígenas chiquitanas continúan trasladando agua hasta sus viviendas desde un pozo de bombeo y una noria de uso comunitario.
Los pobladores reconocen que las últimas lluvias permitieron recuperar parcialmente el nivel del pozo, pero temen que una prolongación de la sequía vuelva a reducir sus reservas.
Además del consumo doméstico, la falta de agua representa un riesgo para la producción y la disponibilidad de alimento para los animales.
La comunidad, ubicada a unos 20 kilómetros de Concepción, espera la conclusión de un sistema de distribución mediante cañerías que se encuentra en construcción y que permitirá mejorar el acceso al agua.
EL PRONÓSTICO MANTIENE LA PREOCUPACIÓN
El escenario podría complicarse en los próximos meses. La pronosticadora del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), Jimena Pancata, advirtió sobre la posible influencia del fenómeno conocido como Súper Niño, que podría generar condiciones más secas y temperaturas elevadas en regiones del altiplano, los valles y el Chaco.
En contraste, para sectores del oriente se prevé un escenario con posibilidad de lluvias intensas e inundaciones.
La especialista recordó que el periodo de El Niño registrado entre 2015 y 2017 provocó una importante reducción de las fuentes de agua en varias regiones del país. La actual proyección genera preocupación porque sus efectos podrían ser más intensos.
CHUQUISACA, LA PAZ Y TARIJA TAMBIÉN REPORTAN AFECTACIONES
La escasez de agua no se limita a Santa Cruz. En Chuquisaca, 21 municipios se declararon en desastre por sequía, debido al agotamiento progresivo de sus fuentes de abastecimiento.
Las alcaldías comenzaron a trasladar agua mediante cisternas hacia comunidades alejadas, aunque la falta de combustible representa una dificultad adicional para mantener estas tareas.
La Gobernación de Chuquisaca anunció que prepara una declaratoria departamental de desastre con el objetivo de gestionar recursos y reforzar la atención en las zonas afectadas. Las autoridades estiman que la situación podría alcanzar sus niveles más críticos entre septiembre y noviembre.
También se ejecutan acciones preventivas mediante la entrega de tuberías, geomembranas y otros materiales destinados a sistemas de almacenamiento y cosecha de agua.
En La Paz, la Alcaldía declaró alerta roja ante la situación de las fuentes de abastecimiento. La Universidad Mayor de San Andrés advirtió, además, sobre una reducción significativa del nivel de agua en la represa de Hampaturi, considerada estratégica para el suministro de la ciudad.
En Tarija, entretanto, el sector agropecuario sigue con atención la evolución de la sequía debido al riesgo de pérdidas en la producción y el posible efecto que esto podría generar posteriormente en el precio de los alimentos.
Con municipios que ya distribuyen agua mediante cisternas y otros que preparan medidas de racionamiento, las autoridades mantienen la vigilancia sobre las fuentes de abastecimiento mientras se espera el comportamiento de las lluvias durante los próximos meses.
FUENTE: EL DEBER







