
El Servicio Departamental de Salud (Sedes) ejecutó la clausura definitiva de la Clínica Manantial de Vida, luego de una inspección que identificó el incumplimiento de requisitos legales y técnicos para su funcionamiento como establecimiento de salud.
La decisión fue asumida a través del Área de Habilitación de Establecimientos de Salud, tras verificarse que el centro médico no contaba con la resolución administrativa vigente que autoriza su operación, condición indispensable establecida por la normativa sanitaria.
La asesora legal del Sedes, Laura Caldas, explicó que la medida responde a observaciones relacionadas con infraestructura inadecuada, deficiencias en la gestión de calidad y el incumplimiento de estándares exigidos para la atención de pacientes.
Según la autoridad, estas irregularidades derivaron en la determinación de cierre definitivo, en el marco de las competencias de fiscalización y control que ejerce la institución en el sistema de salud.
Tras la clausura, el Sedes activó mecanismos de coordinación para garantizar la reubicación y continuidad de atención de los pacientes en centros de salud habilitados, con el fin de evitar la interrupción de los servicios médicos.
La institución anunció que continuará con los procesos de inspección y control en establecimientos de salud del departamento, como parte de sus acciones de supervisión sanitaria.







