A pesar de ser el departamento más poblado del país, Santa Cruz no está incluido en el plan estatal de subsidio a la harina, que para este año tiene un presupuesto de 1.200 millones de bolivianos para mantener el precio del pan en 50 centavos. Otras regiones que no son tomadas en cuenta son Pando y Tarija.

Recientemente los panificadores de Santa Cruz determinaron un incremento en el precio del pan, que pasará de Bs 0,50 a Bs 1, ante el encarecimiento de la harina y la imposibilidad de acceder a la harina subsidiada.

En los últimos días, el quintal de harina pasó de costar 310 a 360 bolivianos, mientras que la manteca y el azúcar también experimentaron aumentos sustanciales, con precios que rondan los Bs 360 y Bs 280, respectivamente.

Rossy Toledo, vocero de los panificadores de Santa Cruz, explicó que el principal obstáculo son las condiciones impuestas por la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) para acceder al subsidio.

“Nos piden tener horno de barro y hacer pan de manera artesanal, lo que no se ajusta a la producción en Santa Cruz. Aquí elaboramos más de 25 variedades de pan, no solo el pan de batalla, que representa apenas el 10% del consumo local”, dijo.

Toledo cuestionó que el departamento más poblado del país no reciba ningún tipo de apoyo directo. Informó que se encuentran en conversaciones con el Ministerio de Defensa al Consumidor y el municipio para buscar una salida. “Estamos en reuniones para llegar a un acuerdo. Posiblemente el lunes tengamos una propuesta concreta”, anunció.

Datos

El Alto y la ciudad de La Paz se consolidan como las principales regiones receptoras de harina subsidiada de 50 kilogramos, según datos oficiales presentados por Emapa, correspondientes al histórico de entregas entre 2020 y la proyección para 2025.

De acuerdo con el informe, en la gestión 2024, La Paz recibió 944.590 quintales de harina, mientras que El Alto alcanzó los 566.080. Para 2025, se proyecta un nuevo incremento: 999.205 quintales para La Paz y 592.208 para El Alto, reforzando su papel como principales centros de distribución y consumo en el país.

En contraste, departamentos como Chuquisaca y Beni muestran cifras significativamente menores. Para 2025, se proyecta que Chuquisaca reciba 60.018 quintales, mientras que Beni accederá a apenas 33.825 quintales.

El total nacional proyectado para 2025 asciende a 2,5 millones quintales, marcando un récord histórico en el programa de subsidio alimentario.

“Cumplimos con una planificación rigurosa y entregamos insumos a precios muy por debajo del mercado. No hay justificación para que el pan suba de precio”, afirmó Franklin Flores, presidente de Emapa a Bolivia TV.

Sobre el incremento del precio en Santa Cruz, sostuvo que desde 2022 se intentó establecer acuerdos con los panificadores cruceños para entregarles harina subvencionada, pero estos rechazaron la propuesta.

La negativa de este sector generó un quiebre en la política nacional de subsidios, que, según Flores, responde a intereses políticos.

Además, dijo que incluso se estableció un arancel cero para la importación de harina.

Sobre este punto, Toledo fue crítica con Emapa: “Eso no nos ha beneficiado, porque el tipo de cambio subió y encareció la importación. No hay ningún impacto real en el precio”, dijo.

Finalmente, Toledo subrayó que hasta ahora Emapa no les ha hecho ninguna propuesta concreta para incluir a Santa Cruz en el programa. Desde el sector panificador se han planteado alternativas que aún deben ser consensuadas con las bases.

“Hay varias opciones sobre la mesa, pero todavía no las hemos definido. El lunes tendremos una reunión con nuestras bases para tomar una decisión”, concluyó.

Hasta que no exista una solución, los panificadores cruceños indican que el precio del pan se mantendrá elevado.

El sector insiste en que no busca confrontación política, sino soluciones concretas.

“Lo único que pedimos al Gobierno es que nos colabore controlando el precio de la materia prima. Somos el último sector que ha intentado todo para no subir el precio”, remarcó la dirigente, añadiendo que están abiertos al diálogo con el Gobierno.

La crisis ha obligado a reducir la producción diaria, que ahora oscila entre cinco y ocho quintales, cuando antes era mayor. “Hemos tenido que despedir personal, ya no se puede trabajar así. Estamos a pérdida”, afirmó Toledo.

Para saber

Subsidio. En la Ley del Presupuesto General del Estado (PGE) 2025, el gobierno del presidente Luis Arce ha asignado Bs 750 millones para subvencionar tres alimentos esenciales para la seguridad alimentaria del país: trigo, maíz y arroz.

Productos. La Comisión de Planificación de la Asamblea Legislativa, incluye un monto de Bs 383 millones para garantizar el abastecimiento del trigo, producto clave en la producción de pan de batalla.

EL DEBER