En conferencia de prensa ofrecida este viernes, el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, informó que las investigaciones policiales permitieron identificar a los presuntos responsables de los secuestros ocurridos en Santa Cruz a finales de julio. Entre ellos se encuentra el autor intelectual, quien sería el hijastro de una de las víctimas.

En el caso del secuestro de José Carlos Dorado Canelas, ocurrido el 26 de julio, se identificó a Juan Gabriel Insaurralde Aguilar como el principal autor material. Mediante el análisis de cámaras de seguridad y el rastreo del vehículo utilizado por Dorado, la Policía determinó que Insaurralde fue quien trasladó al secuestrado hasta una panadería y presenció el rapto. Posteriormente, el vehículo de la víctima fue abandonado y la llave enviada a su esposa mediante un mototaxi, lo que refuerza la hipótesis de su participación directa. El sospechoso actualmente se encuentra prófugo.

Por otro lado, en el caso del secuestro de Erick Roberto Baheza Acha, ocurrido el 29 de julio, se investiga a Hugo Vásquez Solís y su pareja Olimpia Siles, propietaria del vehículo con placa 5996-FND utilizado en el hecho. Ambos se encuentran con paradero desconocido.

Asimismo, la investigación apunta como autor intelectual a Reny Pablo Delgadillo Lema, hijastro de Baheza, quien se presentó a denunciar el secuestro acompañado por los abogados Carlos Henrry Gutiérrez Yupt (candidato a diputado) y su hermano Óscar Heber Gutiérrez Yupt el 2 de agosto. Sin embargo, cuando fueron citados por el Ministerio Público para ampliar su declaración, no se presentaron. La Policía realizó allanamientos en sus domicilios y oficinas, confirmando que ya no residían en esos lugares. Desde entonces, los tres están prófugos.

El ministro Ríos también reveló que no se descarta una conexión entre estos secuestros y el triple asesinato de tres personas extranjeras cuyos cuerpos fueron hallados embolsados en una vivienda del barrio Petrolero. Según la Policía, cuatro bolivianos aprehendidos por este hecho confesaron haber sido contratados para deshacerse de los cadáveres, y aportaron información que relacionaría ambos casos. No obstante, el proceso se mantiene en reserva.

Finalmente, el ministro descartó que los responsables de los secuestros tengan vínculos con la Policía Boliviana, específicamente con la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN).