La sangrienta invasión de Rusia contra Ucrania, ha tomado un giro inesperado en lo que podría considerarse como el evidente colapso de las tropas rusas, representando así, el peor desastre militar para el Kremlin en los últimos 100 años.

Esta situación responde a muchos factores, pero tal vezel más determinante se debe a la reciente contraofensiva por parte del ejército ucraniano que ha comenzado a recuperar sus territorios en el sur y el este del país, propinandole un duro golpe a las nostágicas intenciones del presidente ruso, Vladimir Putin, de reunificar la extinta Unión Soviética.

Luego del bombardeo en el puente de Crimea, Putin desató un desesperado ataque con misiles contra varias ciudades de Ucrania, incluyendo su capital Kiev, en el que ha cobrado la vida de al menos 19 personas. Pese a esa inescrupulosa ofensiva, expertos aseguran que los disparos con misiles por parte del Kremlin, responden únicamente a la frustración del mandatario ruso, al verse cada vez más acorralado por las fuerzas ucranianas.