El subteniente Yerson Salazar Aliendres, de 27 años, fue encontrado sin vida tras la emboscada armada registrada en San Matías. La Policía informó que el cuerpo fue calcinado y desplegó operativos en la zona fronteriza para capturar a los responsables del ataque.

La Policía Boliviana confirmó el hallazgo del cuerpo del subteniente Yerson Salazar Aliendres, quien fue asesinado durante una emboscada armada registrada en el municipio de San Matías, Santa Cruz.
El subcomandante general de la Policía Boliviana, Juan Peña Rojas, informó que los restos del oficial fueron recuperados y trasladados hasta Santa Cruz de la Sierra. Según la autoridad, el cuerpo del uniformado fue encontrado calcinado, hecho que atribuyó a una organización criminal que opera en la zona fronteriza.
“Falleció en manos de una organización criminal, el mismo que fue también quemado y calcinado”, señaló Peña.
De acuerdo con la información preliminar, el grupo criminal estaría conformado por ciudadanos brasileños y bolivianos. La Policía activó operativos de búsqueda para capturar a los responsables materiales e intelectuales del ataque.
Entre los principales sospechosos se encuentra Adán Licer Olivera Barbery, alias “El Grillo”, señalado por la Policía como uno de los presuntos cabecillas de esta organización.
DESPLIEGAN OPERATIVOS EN LA ZONA FRONTERIZA
La Policía informó que más de 150 efectivos de unidades especializadas fueron desplazados hacia San Matías, Ascensión de la Frontera y Las Petas para ejecutar operativos de alto impacto.
Los equipos de inteligencia trabajan en la identificación y captura de los involucrados en la emboscada donde perdió la vida el subteniente Salazar.
Dentro del proceso investigativo, un hombre fue trasladado hasta Santa Cruz y enviado con detención preventiva al penal de Palmasola por su presunta vinculación con el caso.
Según el informe policial, el detenido fue encontrado con una funda utilizada para portar armas de fuego y otros elementos que serán analizados por los investigadores.
FAMILIARES EXIGEN JUSTICIA
Los restos del subteniente llegaron la noche del domingo a Santa Cruz de la Sierra y fueron recibidos por sus familiares, quienes expresaron su dolor y exigieron justicia por la muerte del joven oficial.
Yerson Salazar tenía 27 años y, según sus familiares, llevaba aproximadamente un año formando parte de la Policía Boliviana. Lo describieron como una persona dedicada a su trabajo y comprometida con su labor.
“Era muy joven, recién estaba empezando su vida. No era la manera en que mi hermano tenía que morir. Pido justicia y que esto no quede impune”, manifestó Delia Salazar, hermana del subteniente.
La investigación continúa abierta mientras la Policía mantiene los operativos en San Matías y zonas cercanas para dar con los responsables del ataque armado que terminó con la vida del uniformado.







