
El gobierno de Nicaragua prohibió todas las procesiones religiosas antes y durante la Semana Santa de este año, confirmaron a la Voz de América varios párrocos en condición de anonimato.
El 24 de febrero saldría a las calles el primer Viacrucis de la Cuaresma antes de la Semana Santa, pero la actividad fue bajo techo dentro de las iglesias para los feligreses.
“La suspensión de los Viacrucis será uno de los peores desaciertos de los psicópatas”, dijo a la VOA un sacerdote en referencia al presidente Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, que mantienen una guerra frontal contra la Iglesia católica.
Según el religioso, la Policía Nacional, dirigida por Francisco Díaz, consuegro de Ortega, le notificó verbalmente la prohibición sin dar más explicaciones.
Las autoridades policiales no han emitido tampoco un comunicado oficial al respecto, sin embargo, este patrón se repitió desde principios de año, cuando se suspendieron varias actividades de la Iglesia, como una procesión que tradicionalmente se celebra los 1 de enero en Nicaragua.
LA VOZ DE AMÉRICA







