El norte de Venezuela registró este lunes un nuevo sismo de magnitud 4,6, que volvió a generar alarma entre la población en una región aún afectada por el doble terremoto de la semana pasada, que dejó un saldo preliminar de al menos 1.450 fallecidos y más de 3.150 heridos, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

El movimiento sísmico provocó que residentes de distintas localidades salieran nuevamente de sus viviendas, en medio de la persistencia de réplicas que superan ya los 400 eventos desde el desastre principal.

El USGS ubicó el epicentro a 27 kilómetros al norte de Caraballeda, en el estado La Guaira, con una profundidad de 10 kilómetros. Sin embargo, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) reportó una magnitud menor, de 4,2, lo que refleja diferencias en los registros oficiales del fenómeno.

El evento se produce en un escenario de emergencia que continúa activo desde los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el pasado 24 de junio, considerados los más destructivos en la zona en los últimos años.

En el estado La Guaira, epicentro de la mayor devastación, continúan las labores de búsqueda y rescate de sobrevivientes, con la participación de equipos nacionales e internacionales desplegados entre estructuras colapsadas y zonas de difícil acceso.

Las autoridades han informado que hasta el momento 33 personas han sido rescatadas con vida, mientras se mantienen los operativos para localizar a posibles sobrevivientes entre los escombros.

En paralelo, distintos gobiernos han actualizado el número de víctimas extranjeras, entre ellas ciudadanos españoles, portugueses y lusodescendientes, además de personas aún reportadas como desaparecidas.

El balance general se mantiene en más de 3.150 heridos y 12.721 familias damnificadas, aunque no se han aclarado las variaciones respecto a cifras previas.

Mientras tanto, la población continúa en alerta ante la posibilidad de nuevas réplicas, en medio de una emergencia que mantiene activos los operativos de rescate y asistencia humanitaria en la zona norte del país.