Desde la Casa de la Libertad, en Sucre, el vicepresidente afirmó que Bolivia atraviesa una crisis económica, de seguridad e institucional. Denunció el avance del narcotráfico, la corrupción y la inseguridad, pidió apoyo para los comerciantes de Barrio Lindo y exigió al Gobierno «decir la verdad» al país.

En un discurso cargado de críticas y con un tono marcadamente político, el vicepresidente Edman Lara aprovechó la sesión de honor por los 201 años de la independencia de Bolivia para advertir que el país atraviesa una de las etapas más complejas de los últimos años. Desde la histórica Casa de la Libertad, en Sucre, aseguró que la nación enfrenta una crisis económica, el avance de la inseguridad, la corrupción y el narcotráfico, al tiempo que cuestionó la gestión del Gobierno nacional.

Tras rendir homenaje a los héroes de la independencia y destacar el esfuerzo diario de trabajadores, productores, profesionales, pueblos indígenas, organizaciones sociales y sectores populares, Lara afirmó que amar a Bolivia también significa reconocer la realidad que vive la población.

«Hoy enfrentamos una crisis económica que golpea a las familias. Hay escasez de combustibles que paraliza la producción. La corrupción le sigue robando el futuro al pueblo. El narcotráfico avanza y amenaza nuestra seguridad», manifestó durante su intervención.

Uno de los momentos más contundentes del mensaje estuvo dirigido a la situación de inseguridad que, según dijo, afecta principalmente al departamento de Santa Cruz. Señaló que las muertes violentas se han vuelto frecuentes y responsabilizó al Estado por la falta de control frente al crimen organizado.

«La gente vive con miedo. Cuando el crimen avanza es porque el Estado está fallando, porque la Policía ha perdido el control en muchos espacios y porque quienes tienen la responsabilidad de garantizar la seguridad no están a la altura de lo que el país necesita», sostuvo.

Asimismo, afirmó que Bolivia no puede normalizar la violencia ni permitir que las organizaciones criminales se adueñen del país, señalando que esa realidad contradice el significado de la independencia nacional.

Durante su discurso también hizo referencia al incendio que devastó la feria Barrio Lindo, en Santa Cruz, ocurrido la madrugada de este jueves. Expresó su solidaridad con los comerciantes que perdieron sus puestos de venta y pidió al presidente brindar ayuda inmediata a las familias afectadas.
«A ellos les decimos que no están solos. Bolivia está con ustedes. Pero la solidaridad no basta; también se necesita acción. Le pido al presidente que no los abandone, que los apoye y les tienda la mano en este momento tan difícil», expresó.

En la parte final de su intervención, Lara lanzó un mensaje directo al Gobierno nacional y a su gabinete, exigiendo transparencia y responsabilidad en la conducción del país.
«No se puede gobernar mintiendo, no se puede prometer y luego no cumplir, no se puede gobernar de espaldas al pueblo. Tengan la valentía de decir la verdad, reconocer sus errores y corregir el rumbo del país», afirmó.

Finalmente, aseguró que desde la Asamblea Legislativa se ejercerá una labor de fiscalización y control sobre las acciones del Ejecutivo, al sostener que Bolivia necesita liderazgo, compromiso y decisiones firmes para superar la crisis.

El discurso del vicepresidente marcó uno de los momentos más políticos de los actos oficiales por el aniversario patrio, al combinar el homenaje a la independencia con un fuerte cuestionamiento a la situación económica, social y de seguridad que atraviesa el país.