
Mediante un comunicado oficial, el vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia se pronunció sobre los recientes hechos de violencia registrados en Caracollo, Achica Arriba, Río Seco y la ciudad de El Alto, en el contexto de la crisis social que atraviesa el país.
El documento expresa preocupación por el desarrollo de un denominado “operativo humanitario”, el cual —según señala la autoridad— habría derivado en el uso de gases lacrimógenos y explosivos, generando enfrentamientos y dejando personas heridas.
Asimismo, el pronunciamiento cuestiona la forma de gestión del conflicto, al señalar que las decisiones estarían concentradas en una sola figura del Ejecutivo, mientras otros integrantes del gabinete no asumirían responsabilidades compartidas frente a la coyuntura.
En esa línea, el vicepresidente sostuvo que “no se gobierna con represión”, al afirmar que las demandas sociales vinculadas a la situación económica y las necesidades de la población no pueden ser atendidas mediante el uso de la fuerza.
El comunicado también hace referencia a las familias afectadas por los conflictos y exhorta a que sean consideradas en la toma de decisiones para evitar una mayor profundización de la crisis.
Finalmente, la autoridad plantea la necesidad de priorizar el diálogo y el respeto a los derechos fundamentales como vías para encaminar una solución al conflicto social.







