La abogada y activista habló desde la clínica donde se recupera de los disparos y aseguró que teme por su vida. Relató episodios de violencia que atribuye a su expareja Fernando Cerimedo y afirmó tener información sobre presuntos hechos irregulares. Sus acusaciones deberán ser investigadas y corroboradas.

La abogada y activista Nadia Beller rompió el silencio desde la clínica donde permanece internada tras ser atacada a balazos en Santa Cruz y afirmó que la agresión no fue un hecho aislado, sino un intento de silenciarla.

Durante una entrevista, Beller relató episodios de su relación con el ciudadano argentino Fernando Cerimedo, habló de un antecedente de violencia que, según su versión, sufrió meses atrás y aseguró que antes del ataque había comenzado a recopilar información sobre presuntos hechos irregulares.

“Intentaron silenciarme”, afirmó la activista, quien manifestó tener la certeza de que los atacantes podrían volver a buscarla si deja de hablar públicamente.

Beller recibió al menos tres impactos de bala y permanece bajo atención médica. En la entrevista mostró heridas en diferentes partes del cuerpo y explicó que los médicos le indicaron que habría recibido más impactos de los inicialmente reportados.

UNA CITA QUE TERMINÓ EN UN ATAQUE

La activista explicó que llegó al hotel donde ocurrió el ataque después de recibir un mensaje de una persona que le ofrecía información sobre un supuesto caso relacionado con Evo Morales.

Por su actividad como activista, señaló que recibe con frecuencia denuncias y pedidos de ayuda, por lo que decidió acudir a la cita.

Según Beller, Cerimedo conocía de ese encuentro y le aseguró que tendría protección.

“Él me dijo que yo estaba escoltada, de que habían policías y me estaban escoltando”, relató.

Sin embargo, la persona con la que debía reunirse habría identificado a los acompañantes como policías y suspendió el encuentro.

Beller dijo que reclamó a Cerimedo por esa situación y que posteriormente continuó con la cita hasta que se produjo el ataque.

“FINGÍ QUE ESTABA MUERTA”

La mujer relató que dos hombres llegaron al lugar y le dispararon.

Tras recibir los impactos, cayó al suelo y decidió permanecer inmóvil.

“Me dispararon y yo fingí que me mataron”, contó.

Según su versión, los atacantes permanecieron algunos instantes en el lugar y posteriormente se retiraron.

Beller considera que esa decisión le permitió sobrevivir.

“Si yo no fingía mi muerte, me iban a rematar”, aseguró.

La Policía investiga las imágenes de las cámaras de seguridad y otros elementos que permitan identificar a los autores materiales y establecer cómo se produjo la fuga.

UN ANTECEDENTE DE VIOLENCIA

Beller también relató que meses antes habría sufrido un episodio de violencia durante su relación con Cerimedo.

Aseguró que durante una discusión él la habría sujetado del cuello y que las lesiones le dificultaron hablar y tragar.

Según su relato, buscó ayuda y comunicó el hecho al periodista John Arandia, quien posteriormente habría contactado a policías, fiscales y personal de protección a la mujer.

Beller sostiene que, pese a esa intervención, el caso no prosperó y acusa a personas vinculadas al Gobierno de haber intentado ocultarlo.

Estas afirmaciones no han sido verificadas de manera independiente.

DENUNCIAS QUE, SEGÚN BELLER, PODRÍAN SER EL MOTIVO

La activista afirmó que durante su relación tuvo conocimiento de información que considera sensible.

Mencionó presuntos negocios vinculados al combustible, diésel, almacenamiento de carburantes, oro y otros sectores.

También sostuvo que había comenzado a guardar documentación y conversaciones relacionadas con esas denuncias.

“Tengo pruebas de muchos de los extremos”, afirmó.

Según Beller, los atacantes se llevaron su cartera y uno de sus teléfonos celulares. Aseguró que otro dispositivo permaneció en su poder.

Para la activista, la información que conservaba podría explicar por qué alguien habría querido silenciarla.

APUNTA A SU EXPAREJA

Beller señaló directamente a Cerimedo y sostuvo que, aunque no puede afirmar públicamente que él haya ordenado el ataque, considera que podría tener información sobre los responsables.

“Si él no mandó los sicarios, él sabe quiénes son los sicarios”, afirmó.

También cuestionó que los supuestos escoltas que Cerimedo dijo haber enviado no la hayan protegido durante la agresión.

Cerimedo fue arrestado en Viru Viru y trasladado a dependencias policiales para prestar declaración. Su eventual participación en el ataque todavía debe ser determinada por la investigación.

PIDE PROTECCIÓN

La preocupación principal de Beller ahora es su seguridad.

La activista afirmó que dentro de la clínica no existen controles suficientes para impedir el ingreso de personas y aseguró que teme ser nuevamente atacada.

“En cualquier momento van a entrar y me van a rematar”, sostuvo.

Por ello, pidió protección a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y reclamó a la Policía que garantice su seguridad.

También cuestionó que solamente tenga una escolta mujer y que otras personas puedan ingresar al centro médico.

REVELA SU EMBARAZO

Durante la entrevista, Beller confirmó además que tiene aproximadamente cuatro semanas de embarazo y afirmó que Cerimedo es el padre.

Contó que ambos estuvieron juntos en el hospital un día antes del ataque debido a una descompensación que sufrió.

“Él sabía”, respondió cuando fue consultada sobre si Cerimedo conocía el embarazo.

La revelación se produce en medio de una relación que, según su propio relato, atravesaba conflictos y episodios de violencia.

ACUSACIONES CONTRA EL GOBIERNO

Beller también realizó acusaciones contra personas vinculadas al Gobierno de Rodrigo Paz y afirmó que existirían presuntos negocios relacionados con combustible, oro, seguros y otros sectores.

Mencionó a familiares del mandatario, asesores y operadores políticos.

Asimismo, sostuvo que algunos funcionarios habrían intervenido anteriormente para evitar que salieran a la luz denuncias que ella asegura haber realizado.

Todas estas acusaciones deberán ser sometidas a investigación y contrastadas con documentos, testimonios y otros elementos de prueba.

“QUIERO QUE SEPA EL PUEBLO BOLIVIANO”

Beller explicó que decidió hablar públicamente porque teme que, si guarda silencio, los responsables puedan intentar atacarla nuevamente.

“Sé que lo van a hacer. Por lo menos me voy con la conciencia tranquila de que le dije al pueblo boliviano cuál es la situación que estamos viviendo”, afirmó.

Ahora, la investigación tiene dos desafíos principales: identificar a los hombres que ejecutaron el ataque y establecer el móvil.

Las cámaras de seguridad, los vehículos utilizados, los peritajes balísticos, las comunicaciones y las declaraciones de la víctima serán determinantes para reconstruir lo ocurrido y determinar si las acusaciones realizadas por Beller tienen relación con la agresión que sufrió.

FUENTE: DTV