Una mujer de 43 años, con 39 semanas de gestación y un diagnóstico de preeclampsia, protagonizó un parto de alto vuelo tras ser evacuada de emergencia desde la IPRESS San Roque hacia el Hospital Apoyo Iquitos. El nacimiento ocurrió a bordo de la aeronave en pleno trayecto, desafiando la altitud y el tiempo.


La paciente, que presentaba signos de complicaciones debido a su condición, fue trasladada por personal de la Dirección de Referencia, Contrarreferencia y Seguros de la Gerencia Regional de Salud (Geresa) Loreto. Durante el vuelo, las contracciones se intensificaron, dejando claro que el bebé no esperaría a llegar al hospital.


Ante la inminencia del parto, el obstetra Jorge Cabrera asumió el desafío de atender el alumbramiento en pleno vuelo. Con profesionalismo y rapidez, logró traer al mundo a un bebé sano, sin complicaciones mayores, demostrando la importancia de contar con personal médico capacitado incluso en situaciones extraordinarias.


El hecho ha sido calificado como un milagro a gran altura, y tanto la madre como el recién nacido fueron recibidos con atención inmediata al aterrizar, encontrándose estables y bajo observación médica.


Este nacimiento en el aire no solo resalta la preparación del personal de salud, sino también la urgencia de fortalecer el sistema de evacuación médica en regiones con acceso limitado.