El exdiputado y dirigente político cuestionó que autoridades del Ejecutivo encabecen el proceso de intervención de la estatal petrolera. Afirmó que YPFB forma parte de la estructura gubernamental y sostuvo que crear comisiones no resolverá los problemas de abastecimiento de combustibles.

El dirigente político Tomás Monasterio cuestionó la decisión del Gobierno de intervenir YPFB y puso en duda que esta medida permita solucionar la crisis de abastecimiento de gasolina y diésel que continúa afectando a los usuarios.

A través de sus redes sociales, Monasterio sostuvo que YPFB no es una institución ajena al Gobierno, sino una empresa estatal que se encuentra bajo conducción del Ejecutivo. En ese sentido, cuestionó que varias autoridades del propio gabinete sean ahora las encargadas de intervenir y supervisar su funcionamiento.

“Dicho simple: el Gobierno se está interviniendo a sí mismo”, afirmó el exlegislador, al criticar la conformación de instancias destinadas a revisar la situación de la petrolera estatal.

Monasterio también cuestionó que la respuesta del Ejecutivo se concentre en la creación de comisiones, controles y mecanismos de seguimiento, mientras persisten las filas de vehículos en busca de combustible.

Para el dirigente, el problema central no estaría únicamente en quién asumirá la intervención de YPFB, sino en quién responderá por la gestión que llevó a la empresa estatal a la situación actual.

En su cuestionamiento, advirtió que modificar autoridades, distribuir nuevas funciones o crear comisiones no necesariamente representa una solución a los problemas estructurales de la petrolera.

“Cambiar nombres, crear comisiones y repartirse funciones no resuelve una crisis de gestión”, sostuvo.

Monasterio señaló además que mientras continúen las dificultades para acceder a gasolina y diésel, cualquier proceso de intervención podría terminar convirtiéndose solamente en otra forma de administrar la crisis, en lugar de resolverla.

Sus declaraciones se conocen en momentos en que el Gobierno impulsa medidas de control y reorganización en el sector hidrocarburífero, con el argumento de garantizar el abastecimiento interno de combustibles.

El dirigente cerró su pronunciamiento insistiendo en que la principal interrogante debería estar enfocada en determinar responsabilidades por la situación de YPFB y encontrar soluciones concretas al desabastecimiento que continúa generando malestar entre la población.