La joven aseguró que permanecerá en Bolivia mientras avanza la investigación y descartó una posible fuga. Su defensa afirma que no existen elementos que la vinculen con los delitos investigados.

Tatiana Marset dejó este jueves el centro penitenciario donde permanecía recluida y comenzó a cumplir detención domiciliaria, tras la decisión judicial que modificó las medidas cautelares que pesaban en su contra.

Acompañada por su defensa y bajo resguardo policial, Marset habló con los medios de comunicación y se refirió a sus planes luego de salir del penal. Aseguró que pretende permanecer en Bolivia, cumplir las disposiciones establecidas por la Justicia y continuar con el proceso hasta esclarecer su situación.

La joven rechazó las versiones que apuntaban a una posible fuga y afirmó que no tiene intención de abandonar el país.

“Yo me quedé acá, no tengo necesidad de irme porque yo no escondo nada”, sostuvo.

Marset explicó que durante su permanencia en el penal atravesó un periodo complicado, aunque aseguró que trató de mantenerse tranquila y con la esperanza de recuperar su libertad. Contó que, durante ese tiempo, realizó algunas actividades dentro del recinto, entre ellas la preparación de hamburguesas junto a una amiga.

Ahora, fuera del centro penitenciario, dijo que necesita adaptarse nuevamente a su entorno. Señaló que todavía desconoce cómo será su vida a partir de esta nueva etapa y pidió que no exista demasiada presión sobre ella.

“Yo recién salgo, no sé cómo está el mundo, no sé cómo me van a recibir, pero quiero estar tranquila”, manifestó.

Uno de los principales objetivos de Marset será retomar la carrera de Derecho. Explicó que anteriormente estudiaba en Uruguay, pero tuvo que abandonar la universidad por diferentes dificultades relacionadas con su situación personal.

Según relató, la experiencia que atravesó durante su permanencia en prisión incrementó su interés por conocer las leyes y continuar con su formación académica.

“Quiero terminar mi estudio, que es lo que salí a hacer también, y terminar mi carrera”, afirmó.

Por el momento, descartó tener definido un trabajo inmediato. Sin embargo, recordó que antes de llegar a Bolivia trabajaba en Uruguay y que también realizó cursos relacionados con el modelaje y la fotografía profesional.

Dijo que estas actividades continúan siendo de su interés y no descartó retomarlas en el futuro.

Marset informó que otro de sus primeros pasos tras abandonar el penal será acudir a un centro médico para realizarse estudios que quedaron pendientes y establecer las fechas para continuar con un tratamiento.

Explicó que durante su permanencia en el penal tuvo algunas complicaciones de salud y que ahora buscará retomar la atención médica que necesita.

“Ahora tengo que ir al hospital. Mañana vamos a sacar fecha para seguir con el tratamiento”, señaló.

La joven indicó que actualmente permanecerá en el domicilio de un amigo y que cuenta con el respaldo económico de su madre, quien vive en Uruguay.

La abogada Mónica Terrasa, integrante de la defensa de Marset, aseguró que su clienta permanecerá en territorio boliviano y se presentará ante las autoridades cada vez que sea convocada.

La jurista explicó que el proceso continúa en etapa de investigación y sostuvo que se realizaron diferentes diligencias, pericias y actuaciones destinadas a esclarecer los hechos.

Terrasa afirmó que, desde la perspectiva de la defensa, hasta el momento no existen elementos que demuestren que Marset sea autora o partícipe de los delitos que se le atribuyen.

“Tatiana Marset va a estar presente en todos los llamados que el Ministerio Público y el juzgado solicite”, señaló.

La defensa también rechazó las versiones sobre un supuesto riesgo de fuga y aseguró que la decisión de permanecer en Bolivia responde a la intención de la joven de continuar con el proceso y demostrar su inocencia.

“Ella sí va a permanecer en Bolivia, va a continuar demostrando su inocencia”, afirmó.

Terrasa sostuvo además que las verificaciones realizadas a través de Interpol no establecieron que Marset tenga requerimientos de búsqueda o procesos pendientes en otros países.

Según la abogada, esta información forma parte de los elementos que la defensa presentó durante el proceso para respaldar la permanencia de Marset en Bolivia.

La jurista aseguró que su defendida no representa un peligro para la sociedad y que continuará bajo las medidas de control establecidas por la Justicia.

La defensa también explicó que Marset se encontraba viviendo y trabajando en Uruguay antes de llegar a Bolivia. Según Terrasa, la joven viajó al país para visitar a su hermano, quien se encontraba en Santa Cruz.

La abogada sostuvo que Marset no llegó al país con la intención de involucrarse en ninguna actividad ilícita, sino por motivos familiares.

A partir de su llegada, sin embargo, quedó involucrada en la investigación que actualmente enfrenta.

Durante sus declaraciones, la joven agradeció a las personas que la respaldaron durante el proceso y, particularmente, a quienes se ofrecieron como garantes para posibilitar que pudiera cumplir la medida cautelar fuera del penal.

Reconoció que inicialmente desconocía qué implicaba ser garante y dijo que no conoce personalmente a todas las personas que participaron en ese proceso.

También destacó el apoyo recibido de su familia y relató que pudo comunicarse nuevamente con su madre tras recuperar la posibilidad de salir del penal.

Según contó, su madre le pidió que permanezca tranquila, concluya el proceso y, una vez que todo termine, pueda regresar a su vida en Uruguay.

Por ahora, Marset aseguró que su prioridad será estudiar, cumplir las medidas impuestas por la Justicia, continuar con su tratamiento médico y enfrentar el proceso hasta su conclusión.

La investigación continuará mientras la joven cumple detención domiciliaria y permanece a disposición de las autoridades judiciales.