
La escasez de combustibles continúa afectando a transportistas y conductores en varias ciudades del país. En el inicio de la semana, largas filas de vehículos permanecen en los surtidores del eje central, donde los choferes denuncian prolongadas esperas para abastecerse, especialmente de diésel.
En La Paz, conductores aseguran que llevan hasta dos días aguardando la llegada de cisternas para poder cargar combustible. En distintos surtidores de la sede de Gobierno, varios transportistas pasaron el fin de semana en las filas con la esperanza de reanudar sus actividades.
La situación es aún más crítica en Cochabamba. En estaciones de servicio de la zona norte, los choferes afirman que esperan desde hace cuatro días por diésel, mientras que el suministro de gasolina se realiza de forma intermitente, lo que no alcanza para cubrir la demanda.
En Santa Cruz, el panorama es diferente para quienes utilizan gasolina, ya que el abastecimiento de este carburante se desarrolla con normalidad. Sin embargo, el diésel continúa siendo un problema, con extensas filas de camiones, flotas y otros vehículos de alto tonelaje en diferentes estaciones de servicio de la capital cruceña.
Los transportistas sostienen que la falta de combustible afecta el cumplimiento de sus rutas, incrementa los tiempos de trabajo y genera pérdidas económicas. Por ello, demandan una solución inmediata que permita normalizar el suministro y evitar que las filas continúen creciendo en los próximos días.







