La Central Obrera Boliviana (COB), junto a organizaciones campesinas y vecinales afines, convocó para este miércoles una movilización hacia el centro de La Paz, en una jornada que coincide con los 41 días de protestas y bloqueos registrados en el país.
La convocatoria se produce luego de la llegada a la sede de Gobierno de delegaciones provenientes de Oruro, Potosí y el trópico de Cochabamba, cuyos integrantes se concentraron en distintos puntos de la ciudad de El Alto para sumarse a la marcha.
De acuerdo con la convocatoria difundida por la COB, participarán representantes de las 20 provincias afiliadas a la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos Tupac Katari, las federaciones de juntas vecinales de El Alto y La Paz, sectores del transporte interprovincial y pesado, además de organizaciones obreras regionales y grupos autoconvocados.
Los movilizados exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz y cuestionan la gestión gubernamental frente a la crisis política y social que atraviesa el país.
Ante el anuncio de la marcha, la Policía reforzó los dispositivos de seguridad en inmediaciones de la plaza Murillo y otros puntos estratégicos de la sede de Gobierno para evitar posibles incidentes.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, informó que se aplicará una estrategia de contención para resguardar el orden público y garantizar la seguridad de las instituciones estatales.
La autoridad aseguró que el Ejecutivo respeta el derecho a la protesta, pero advirtió que no permitirá acciones violentas ni actos que vulneren la ley durante las movilizaciones.
Asimismo, Oviedo reiteró las acusaciones del Gobierno contra el expresidente Evo Morales, a quien señaló como el principal impulsor de las protestas. Según sostuvo, las movilizaciones estarían siendo financiadas con recursos vinculados al narcotráfico, extremo que hasta el momento no ha sido respaldado públicamente con pruebas por parte de las autoridades.
El ministro también denunció presiones internas dentro de los sectores movilizados contra dirigentes que plantean abrir espacios de diálogo con el Gobierno, señalando que algunos representantes son acusados de traición cuando buscan una salida negociada al conflicto.
La marcha prevista para este miércoles se desarrolla en medio de un clima de alta tensión política, mientras el Gobierno mantiene su postura de preservar el orden constitucional y los sectores movilizados insisten en sus demandas de cambio político.
