La decisión del juez Williams Escalante de ordenar la devolución de inmuebles vinculados al caso del extinto Banco Fassil, valuados en más de 97 millones de dólares, volvió a generar debate y cuestionamientos en torno a la administración de justicia en Bolivia.

Según se conoció, la resolución dispone la restitución de los bienes a favor de la familia Mancilla. Estos inmuebles formaban parte de los activos relacionados con investigaciones abiertas tras el colapso de la entidad financiera, cuyo cierre derivó en uno de los mayores escándalos económicos del país en los últimos años.

La determinación judicial ha provocado críticas debido a que los bienes estaban vinculados a procesos derivados de la caída del Banco Fassil, caso que continúa bajo investigación por presuntas irregularidades financieras.

El juez Williams Escalante ha estado anteriormente en medio de observaciones por su actuación en distintos procesos judiciales. De acuerdo con antecedentes disciplinarios, acumula más de diez denuncias en su contra; sin embargo, las sanciones aplicadas hasta el momento han sido suspensiones temporales y no su destitución.

Este nuevo fallo vuelve a colocar en el centro del debate la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y fiscalización dentro del sistema judicial, especialmente en casos que involucran bienes millonarios vinculados a investigaciones de alto impacto.

FUENTE: RCN