Sumergido en «inundaciones catastróficas» y sin energía. Así es como ha quedado Puerto Rico después del paso del huracán Fiona de categoría 1.

Según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, los vientos máximos sostenidos de 140 kilómetros provocaron un apagón general en la isla, y según la empresa encargada de la transmisión de la electricidad LUMA Energy, el restablecimiento total del servicio «puede tardar varios días».