
La Junta de Investigación de Accidentes Aéreos (JIAA) presentó el informe final sobre el siniestro del avión Hércules C-130 ocurrido a finales de febrero en el aeropuerto de El Alto, en el que se establecen las causas y los factores que derivaron en el accidente.
De acuerdo con el documento, el hecho fue resultado de una combinación de elementos técnicos y humanos, entre los que se identifican exceso de velocidad, sobrepeso de la aeronave y errores durante la maniobra.
La investigación, desarrollada a lo largo de varios meses, incluyó peritajes especializados y evaluaciones técnicas que permitieron reconstruir las condiciones en las que se produjo el incidente.
Por su parte, la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) señaló que la aeronave se encontraba operativa antes del accidente; sin embargo, los factores detectados incidieron directamente en el desenlace del hecho.
El informe también da cuenta de que el día del siniestro se encontraba un operador en condición de practicante en la torre de control del aeropuerto de El Alto, aspecto que fue incorporado dentro del análisis de las circunstancias.
Las autoridades indicaron que, con base en estas conclusiones, se avanzará en la determinación de responsabilidades y en la implementación de medidas orientadas a evitar hechos similares en el futuro.







