La agresión quedó registrada por la cámara del celular de unos vecinos, que desde su ventana fueron testigos del crimen. Un hombre, en el patio de su vivienda, situada en La Guardia tomó una soga, se la amarró a su gato y terminó con su vida.

La indignación por el biocidio sucedido a plena luz del día se apoderó de un par de vecinos que observó la escena desde cerca. No tuvieron la posibilidad de intervenir porque el sujeto se encontraba dentro su casa.

Los testigos del crimen intentaron persuadirlo para que pusiera freno al crimen. De hecho, entre ellos estaba un niño, que lanzó un alarido de impotencia y le exclamó: «¡Suéltelo, no lo ahorque!, ¡suéltelo!», Tras implorar por la vida del felino, el menor de edad lloró.