
El diálogo entre el Gobierno, la Central Obrera Boliviana (COB) y el sector empresarial quedó suspendido este miércoles luego de que la dirigencia sindical no asistiera a la reunión convocada por el Ministerio de Trabajo, profundizando la tensión en torno al pliego petitorio y el incremento salarial.
El ministro de Trabajo, Edgar Morales, confirmó la suspensión del encuentro y cuestionó la ausencia de la COB, señalando que no existen condiciones para avanzar en una negociación. A su vez, advirtió que el conflicto estaría adquiriendo un tinte político, en referencia al cabildo convocado para el 1 de mayo.
La reunión tenía como objetivo instalar un espacio tripartito para discutir no solo el ajuste salarial, sino también una agenda más amplia vinculada a empleo y condiciones laborales. Sin embargo, la falta de la principal organización sindical dejó sin efecto el intento de concertación.
Desde el Ejecutivo se reiteró la apertura al diálogo y se insistió en la necesidad de priorizar propuestas técnicas. En ese marco, el Ministerio de Economía planteó la posibilidad de conformar mesas de trabajo con participación de trabajadores y sectores productivos para abordar soluciones estructurales.
Por su parte, la COB ratificó su decisión de no asistir y trasladó la definición de sus próximas acciones a un cabildo nacional. Su dirigencia sostiene que será esa instancia la que determine el rumbo de la protesta y las eventuales condiciones para retomar las conversaciones con el Gobierno.
La suspensión del encuentro marca un punto de inflexión en el conflicto, que ahora se traslada al escenario de movilización social, con el 1 de mayo como fecha clave para la definición de nuevas medidas de presión por parte del sector trabajador.







