El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, planteó la necesidad de revisar el funcionamiento de las empresas estatales en el país, tras revelar que en la última década acumularon un déficit superior a los 26 mil millones de bolivianos.

La autoridad indicó que solo en el último año las pérdidas de estas entidades alcanzaron cerca de 1.800 millones de bolivianos, lo que —según afirmó— obliga a replantear su sostenibilidad dentro del aparato estatal.

Espinoza señaló que el Gobierno evalúa distintas opciones, entre ellas el cierre de aquellas empresas que no sean viables, aunque aclaró que el proceso dependerá de su marco legal de creación y de su situación particular.

En ese sentido, explicó que las empresas creadas por decreto podrían ser cerradas de forma más directa, mientras que las establecidas por ley requerirán un tratamiento legislativo en la Asamblea, en coordinación con el Ejecutivo.

No obstante, el ministro remarcó que el planteamiento no se limita al cierre de entidades, ya que también se analizan alternativas como la reestructuración, la participación del sector privado o incluso esquemas de administración compartida con los trabajadores.

Finalmente, sostuvo que la medida forma parte de una revisión más amplia del rol de las empresas públicas, en el marco de la política económica y la elaboración del Presupuesto General del Estado.