Si comparamos las exportaciones a julio de este año con las exportaciones a julio de todos los años previos en la historia del país, las cifras de este año son las más grandes. Hace 30 años, en 1992, el país exportaba en total 741 millones de dólares, hoy hablamos de 8.275 millones. Considerando solo el periodo enero-julio de los años previos al 2022 en toda la historia republicana y plurinacional, estamos en el mejor momento. Hace unas semanas dijimos, en base al informe a junio, que avizorábamos récords; al primer semestre ya tenemos récords en exportaciones no tradicionales, en volumen, un crecimiento no solo por precio. Nos regocijamos de generar más exportaciones que importaciones dejando un superávit que tranquiliza de cierta forma, pues con nuestro esfuerzo adquirimos divisas que necesitamos para importar combustible, máquinas, insumos, bienes de capital, etc. ¿Por qué es bueno que las exportaciones crezcan? Porque son un pilar para la estabilidad. En la medida que tengamos suficientes reservas internacionales en el Banco Central, nos podemos olvidar de una devaluación. Porque tiene que ver con la gente, por los empleos que generan. Cuando hablamos de exportación, hablamos de lo producido por encima de lo que el mercado interno puede consumir, entonces generamos empleos gracias al mercado internacional. Detrás de la exportación hay esfuerzos de inversión, confianza en el país, en el sector privado. Es una buena noticia estar creciendo, creando más empleo; vamos camino a un récord histórico hasta fin de año que ojalá pueda ser el nuevo punto de referencia, ya que el anterior es del 2013 con casi 13.000 millones de dólares; con lo visto hasta julio, podríamos estar hablando de unos 14.000 millones de dólares a fin de año.