
El alcalde de Llallagua, Adalid Jorge Aguilar, fue enviado a prisión preventiva tras ser imputado por su presunta participación en los disturbios registrados el 10 y 11 de junio en esa localidad de Potosí. Los hechos dejaron como resultado la muerte de tres efectivos policiales y un estudiante de secundaria.
La Fiscalía sostiene que el alcalde habría tenido un rol clave en la organización de los bloqueos y enfrentamientos ocurridos en esos días. Entre las pruebas presentadas figuran registros de llamadas, reuniones previas con otros investigados y datos de geolocalización que lo ubican en momentos y lugares vinculados a la planificación de las acciones.
Uno de los elementos que refuerza la hipótesis fiscal es la comunicación que Aguilar habría sostenido con Milan M. V., señalado como uno de los principales organizadores de los bloqueos. Esta conexión se habría producido el mismo día en que ocurrieron los asesinatos de los policías.
Las víctimas identificadas son el oficial Brayam Jorge Barrozo, muerto por impacto de bala; el oficial Carlos Apata Tola y el bombero sargento Jesús Mamani Morales, ambos capturados y golpeados hasta perder la vida. El estudiante fallecido fue alcanzado por la violencia durante los días de cerco que paralizaron el municipio, generando escasez de alimentos y problemas de atención médica.
También se reportó la explosión e incendio de un bus que transportaba policías destinados a desbloquear las rutas. La gravedad de la situación llevó al Gobierno a intervenir con fuerzas militares para recuperar el control del lugar.
La investigación continúa en curso bajo supervisión del Ministerio Público. Mientras tanto, Aguilar permanece en detención preventiva, a la espera del desarrollo del proceso judicial.







