El municipio de Yapacaní fortaleció su capacidad operativa de seguridad con la llegada de 10 nuevos efectivos policiales y dos vehículos, como parte de los compromisos asumidos tras el secuestro y asesinato de un dirigente local que generó preocupación entre los habitantes de la zona.

El refuerzo policial llega casi un mes después del crimen que conmocionó a la provincia Ichilo. Sin embargo, hasta la fecha, las autoridades policiales y del área de seguridad ciudadana no reportaron personas aprehendidas dentro de la investigación del caso.

El comandante de la Policía Rural y Fronteriza, Martín Pascual Guzmán López, informó que los nuevos efectivos se sumarán a las tareas de prevención y respuesta ante hechos delictivos, además de anunciar la incorporación progresiva de más motorizados para ampliar la cobertura en el municipio.

Como parte del plan de fortalecimiento, se entregó una camioneta para el servicio policial y una vagoneta destinada a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc). También se prevé habilitar otros cuatro vehículos para reforzar el trabajo operativo en la provincia Ichilo.

Desde la Alcaldía de Yapacaní, el alcalde Juan Ramos anunció la implementación de un sistema de vigilancia con 50 cámaras de seguridad de última generación, además de la entrega de un vehículo para apoyar las labores de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv).

La autoridad municipal señaló que estas medidas forman parte de un plan integral para mejorar la seguridad ciudadana y recuperar la tranquilidad de los vecinos.

A su turno, el comandante policial de Ichilo, Carlos Veizaga, indicó que el nuevo despliegue permitirá ampliar la presencia policial en comunidades como San Germán, Campo Víbora, Puerto Avaroa y El Palmar, donde anteriormente no existía vigilancia permanente.

Con estas acciones, las autoridades buscan responder a la demanda ciudadana de mayor seguridad, aunque permanece pendiente el esclarecimiento del asesinato del dirigente y la identificación de los responsables del hecho.