La exdiputada Laura Rojas, investigada en el denominado caso maletas, difundió una carta pública desde el pabellón de mujeres PC2 del penal de Palmasola, en la que se refiere a su situación personal y judicial tras 82 días de detención preventiva.

En el mensaje, Rojas relata el impacto emocional que atraviesa tanto ella como su entorno familiar, describiendo un escenario de dolor, desgaste y exposición mediática. Señala que su familia vive el proceso con profunda afectación, especialmente su madre, a quien describe atravesando la situación “con la misma tristeza con la que se llora a un muerto”, así como sus hijas, a quienes califica como su principal apoyo durante el encierro.

La exlegisladora también cuestiona el tratamiento mediático de su caso, denunciando el uso de su nombre como “titular fácil” y pidiendo respeto frente a lo que considera una exposición constante y juicios públicos en su contra. En ese marco, solicita que se detenga el “morbo” en torno a su situación y reclama mayor humanidad en el abordaje del proceso.

“Dejen de convertir mi nombre en un titular fácil. Dejen de alimentar el morbo con mi dolor y el de mi familia. Pido respeto. Pido paz”, señala en uno de los fragmentos de la carta.

Rojas afirma además que, pese a las circunstancias, no ha sido quebrada emocionalmente. Sostiene que se encuentra “herida y triste”, pero que mantiene su firmeza, dignidad y convicción de inocencia.

En el cierre de su mensaje, la exdiputada pide que “dejen vivir mi cárcel en paz”, frase con la que resume su llamado a detener lo que considera una presión externa sobre su situación judicial y personal.

La carta ha generado repercusión en medio del proceso judicial que enfrenta dentro del caso maletas, mientras su defensa y la investigación continúan en curso.