
La escasez de combustibles que afecta a los nueve departamentos del país escaló este martes al plano político, cuando los dirigentes del Comité Pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis y Agustín Zambrana, llegaron a La Paz para presentar proyectos de ley y un decreto supremo que buscan garantizar el suministro de carburantes.
El primer proyecto propone que las cisternas con combustible lleguen directamente a los surtidores, evitando retrasos por falta de pago del gobierno. La segunda iniciativa plantea un decreto supremo con medidas complementarias ante la crisis, que mantiene largas filas en estaciones de servicio y ha afectado al transporte público y a la producción nacional.
Cochamanidis solicitó la aprobación inmediata del proyecto de ley mediante la senadora Centa Rek, calificando la medida como una “emergencia nacional”. “Bolivia colapsó y los ciudadanos tenemos que buscar una salida a esta crisis”, afirmó, responsabilizando al presidente Luis Arce y a su gabinete por lo que consideró una gestión deficiente.
En paralelo, sectores del transporte en Cochabamba anunciaron bloqueos de carreteras como medida de presión, evidenciando la creciente movilización de la sociedad civil frente a la falta de combustibles.
El presidente Arce, cuyo mandato finalizará el 8 de noviembre, atribuyó la responsabilidad a la Asamblea Legislativa Plurinacional por no aprobar los créditos necesarios para importar dólares y garantizar el suministro de combustible. “No hay combustibles porque no hay dólares. ¿Y quién aprueba los créditos? La Asamblea Legislativa Plurinacional”, sostuvo.
La situación evidencia la tensión política entre el Ejecutivo, la Asamblea Legislativa y los sectores productivos y cívicos del país, mientras la población enfrenta la incertidumbre sobre el abastecimiento de carburantes en las próximas semanas.







