En el trópico de Cochabamba, sectores cocaleros intensificaron este lunes la vigilia instalada en inmediaciones de la Novena División del Ejército, en Villa Tunari, e incluso ingresaron a las instalaciones para realizar una inspección, en medio de versiones no confirmadas sobre la llegada de personal militar extranjero.

La movilización se concentró de manera masiva en el frontis del cuartel, donde dirigentes de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba manifestaron su preocupación ante una supuesta alerta que advertía sobre el refuerzo de un posible Estado de Excepción.

“Nuestras bases están totalmente furiosas, y por esa razón nos hemos constituido aquí a la Novena División, para poder constatarnos y realmente ver la situación cómo está”, afirmó el secretario general de la Federación Carrasco, Gastón Ledezma.

Tras la concentración, un grupo de dirigentes ingresó al recinto militar con el objetivo de verificar la presencia de efectivos provenientes de otras regiones del país, según reportaron los propios movilizados.

De acuerdo con información difundida por Radio Kawsachun Coca, los dirigentes manejaban la versión de que durante la madrugada habrían llegado militares extranjeros al lugar, situación que motivó la escalada de la movilización.

Los representantes cocaleros cuestionaron además la situación económica y las políticas del Gobierno, señalando que el contexto actual ha generado malestar en sus bases. “El Ejército, por Constitución, tiene que hacer respetar lo que es el territorio; el Gobierno se equivocó y nos ha llevado a esta situación por las malas políticas que en este momento nos están azotando, especialmente en el tema económico”, expresó otro dirigente.

Hasta el momento, no existe un pronunciamiento oficial de las Fuerzas Armadas sobre las denuncias realizadas por los movilizados.