El fiscal Gustavo Ríos informó que los encargados de seguridad serán convocados inicialmente como testigos. La Fiscalía también aguarda peritajes e información técnica para establecer el punto de inicio y las causas probables del fuego que dejó millonarias pérdidas.

La investigación por el incendio que afectó a la Feria Barrio Lindo avanza con la convocatoria de cinco guardias de seguridad, quienes deberán prestar su declaración en calidad de testigos para aportar información sobre lo ocurrido durante las primeras horas de la emergencia.

El fiscal asignado al caso, Gustavo Ríos, informó que estas declaraciones forman parte de las primeras actuaciones destinadas a reconstruir la secuencia de los hechos y establecer el punto en el que se habría iniciado el fuego.

Ríos explicó que, inicialmente, el Ministerio Público realizó entrevistas de campo con personal de seguridad perteneciente a diferentes asociaciones. A partir de esa información, se determinó convocar a cinco guardias para que brinden su versión ante las autoridades.

El objetivo, según el fiscal, es reunir elementos que permitan determinar dónde comenzó el incendio, cómo se desarrolló y cuáles pudieron ser las causas que provocaron su propagación.

La investigación fue abierta por los delitos de incendio y estragos, mientras las autoridades analizan diferentes hipótesis, entre ellas la posibilidad de que el fuego haya sido provocado por una persona, una falla eléctrica u otra circunstancia que deberá ser establecida mediante las pericias.

PERITAJES SERÁN CLAVE PARA DETERMINAR EL ORIGEN

Además de las declaraciones testimoniales, la Fiscalía y la Policía realizaron una inspección técnica en el área afectada y procedieron con la recolección de elementos considerados relevantes para la investigación.

El fiscal Ríos señaló que también se espera el trabajo del área de informática del IDIF para realizar el procesamiento correspondiente del material disponible y obtener información que contribuya a reconstruir lo sucedido.

Asimismo, está prevista la convocatoria de comerciantes que tenían sus puestos dentro del sector afectado. Sus testimonios podrían aportar datos sobre las condiciones del lugar y las circunstancias previas al incendio.

Las autoridades buscan que las conclusiones se sustenten en evidencia y no únicamente en versiones preliminares, por lo que los resultados de los estudios técnicos serán determinantes para establecer las causas del siniestro.

El incendio demandó aproximadamente 36 horas de trabajo de bomberos, voluntarios y otras instituciones que participaron en las tareas de control, enfriamiento y eliminación de puntos calientes.

Aunque las llamas fueron finalmente controladas, las consecuencias dejaron importantes daños materiales y pérdidas económicas para numerosos comerciantes.

LA FERIA CONTINÚA CERRADA Y BAJO RESGUARDO

A cuatro días del incendio, el ingreso a la zona afectada permanece restringido.

En el lugar continúan las cintas de seguridad y la presencia de efectivos policiales y militares, quienes realizan labores de resguardo para impedir el ingreso de personas no autorizadas.

La medida busca proteger tanto a los comerciantes como al personal que participa de las investigaciones, además de evitar que el ingreso de particulares pueda modificar o afectar elementos que posteriormente sean considerados como evidencia.