La investigación por el cargamento de oro retenido en el aeropuerto internacional Viru Viru suma nuevos cuestionamientos. Registros de pesajes preliminares apuntan a un volumen cercano a 211 kilos de mineral, mientras que el reporte oficial de las autoridades establece una incautación de 189 kilos, una diferencia aproximada de 22 kilos cuyo origen aún no fue explicado.

El caso del cargamento de oro detectado en el aeropuerto internacional Viru Viru continúa generando dudas mientras avanzan las investigaciones. Nuevos datos sobre los primeros procedimientos de control revelan una diferencia entre los registros iniciales de peso y la cantidad reportada oficialmente por las autoridades.

Según la información conocida, durante los primeros pesajes realizados al mineral se registraron cuatro cargas con los siguientes valores: 52,2 kilos, 48,2 kilos, 49 kilos y 61,6 kilos. La suma de estos resultados alcanza aproximadamente 211 kilos de oro.

Sin embargo, posteriormente la Aduana Nacional y la Policía informaron que el cargamento incautado tenía un peso de 189 kilos, dejando una diferencia cercana a los 22 kilos, cuyo valor estimado rondaría los 3 millones de dólares.

Hasta el momento, ninguna de las instituciones involucradas brindó una explicación pública sobre la diferencia entre los registros iniciales y el reporte final, por lo que el dato se convirtió en uno de los principales puntos de observación dentro del proceso investigativo.

El caso también genera cuestionamientos por la situación de las personas involucradas en el operativo. De acuerdo con los antecedentes, cinco de las seis personas que fueron aprehendidas inicialmente recuperaron su libertad horas después de la intervención realizada en el aeropuerto.

A esto se suman dudas sobre los equipos celulares que fueron secuestrados durante el procedimiento. Según versiones conocidas, estos dispositivos no habrían sido incorporados dentro de los elementos de investigación presentados hasta ahora.

Mientras la Fiscalía continúa con las diligencias para establecer responsabilidades por los presuntos delitos de enriquecimiento ilícito y comercialización ilegal de minerales, permanecen pendientes varias interrogantes sobre el manejo del cargamento y los procedimientos realizados durante el operativo.

Entre las principales dudas están si la diferencia de peso corresponde a un error técnico en los registros, cuál fue el destino del mineral no consignado en el informe oficial y qué ocurrió con los elementos secuestrados durante la intervención.

Hasta el cierre de esta publicación, la Aduana Nacional, la Policía y autoridades del Gobierno no emitieron una versión oficial que aclare estas observaciones.