La comisión especial de la Cámara de Diputados concluyó su investigación sobre el caso denominado “gasolina basura” y señaló presuntas fallas internas en YPFB durante los procesos de control del combustible. El informe apunta a deficiencias técnicas, falta de pruebas de laboratorio y observaciones al personal encargado de las verificaciones.

La investigación legislativa sobre el caso “gasolina basura” concluyó con observaciones a los procedimientos aplicados por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para verificar la calidad del combustible que ingresó al país.

Tras 120 días de trabajo, la comisión especial de la Cámara de Diputados estableció en su informe final que existieron fallas durante las etapas de recepción, almacenamiento, transporte y comercialización del carburante.

Entre las principales observaciones se encuentra que los controles de calidad no habrían incluido los análisis técnicos requeridos por la normativa, debido a que las verificaciones se habrían reducido a la revisión de documentos y una inspección visual del producto.

El informe señala que no se realizaron pruebas de laboratorio para verificar componentes como manganeso y goma, elementos necesarios para determinar la calidad del combustible.

Además, la comisión cuestionó la preparación del personal encargado de los controles técnicos dentro de YPFB. Según el documento, uno de los funcionarios asignados para estas tareas no contaba con la formación profesional requerida, debido a que era electricista y no ingeniero químico.

Los legisladores anunciaron que, a partir de los hallazgos, se iniciarán las acciones legales correspondientes para determinar responsabilidades por las presuntas irregularidades detectadas.

El informe final, compuesto por 60 páginas, fue remitido al presidente de la Cámara de Diputados, Roberto Castro, para que sea considerado en el pleno legislativo.