El “Gran Encuentro Nacional” desarrollado este sábado estuvo marcado por la reaparición pública del exgobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, quien aprovechó el escenario político para relanzar su propuesta federalista, pedir reformas estructurales y expresar respaldo al presidente Rodrigo Paz Pereira.

Ante autoridades nacionales, representantes regionales y líderes políticos, Camacho afirmó que Bolivia atraviesa una etapa decisiva que exige acuerdos de fondo para enfrentar la crisis económica y reconstruir la institucionalidad democrática.

Durante su discurso, sostuvo que el país necesita una nueva agenda política basada en consensos regionales y no únicamente en intereses partidarios. “Lo importante es construir una agenda conjunta de todos los departamentos y regiones”, expresó.

El líder de Creemos planteó además la necesidad de modificar la Constitución Política del Estado y avanzar hacia un nuevo modelo de administración territorial, defendiendo nuevamente el federalismo como una alternativa para descentralizar recursos y competencias.

“Cuando se hablaba de autonomías nos llamaban separatistas; hoy todos tienen gobiernos autónomos. Lo mismo va a pasar con el federalismo”, afirmó.

Camacho también insistió en la necesidad de impulsar un nuevo pacto fiscal y reclamó una redistribución “50-50” de los recursos públicos para gobernaciones y municipios, argumentando que las regiones atraviesan una situación financiera crítica.

En el plano económico e institucional, propuso aprobar una nueva ley electoral, normas de incentivo a la inversión y una legislación vinculada a hidrocarburos y economía verde.

Asimismo, cuestionó los discursos de confrontación en torno al debate agrario y aseguró que los pequeños productores deben tener garantías sobre la propiedad privada y acceso al desarrollo productivo.

Uno de los puntos centrales de su intervención fue el respaldo político que expresó al presidente Rodrigo Paz. Camacho aseguró que apoyará al Gobierno mientras impulse reformas estructurales y mantenga una agenda de transformación para el país.

El encuentro nacional continúa en medio de un escenario de tensión política y crisis económica, con la participación de autoridades regionales, sectores sociales y representantes institucionales que buscan consensos frente a la actual coyuntura nacional.