
La muerte de dos ciudadanos bolivianos durante un operativo policial en la zona fronteriza de Corumbá, Brasil, generó repercusiones luego de que la Unión Juvenil Cruceñista (UJC) de la provincia Germán Busch confirmara que uno de los fallecidos era integrante de esa organización y denunciara un presunto uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades brasileñas.
Los fallecidos fueron identificados como Luis David Justiniano Flores y Alixberto Vásquez Corrales, quienes perdieron la vida tras un enfrentamiento con efectivos del Batallón de Choque de la Policía Militar de Brasil.
Según el reporte de la Policía Federal de Brasil, ambos bolivianos se encontraban a bordo de un vehículo con placa boliviana y presuntamente se disponían a realizar una transacción relacionada con el tráfico de drogas. En el lugar del operativo se secuestraron dos armas de fuego calibre .38, las cuales, de acuerdo con las autoridades brasileñas, estaban en poder de los ocupantes del motorizado.
Las investigaciones preliminares de la Policía Federal vinculan a los fallecidos con actividades de narcotráfico en la región fronteriza, aunque el caso continúa bajo investigación para establecer las circunstancias en las que se produjo el intercambio de disparos.
Por su parte, la Unión Juvenil Cruceñista de la provincia Germán Busch emitió un pronunciamiento en el que expresó su rechazo a la actuación de las fuerzas de seguridad brasileñas. La organización sostiene que lo ocurrido fue un «asesinato abusivo e injusto» y exigió una investigación transparente e independiente que permita esclarecer los hechos y determinar si existió un uso desproporcionado de la fuerza durante el operativo.
Hasta el momento, las autoridades brasileñas mantienen la versión de que los fallecidos respondieron con disparos a la intervención policial, mientras que los familiares y representantes de la UJC cuestionan esa versión y piden que se esclarezcan las circunstancias de las muertes.







