El bloqueo indefinido instalado en el municipio de San Julián cumple este lunes cinco días consecutivos, generando largas filas de vehículos y serias complicaciones para pasajeros y transportistas que intentan circular por la carretera que conecta a Santa Cruz con la Chiquitania y el departamento del Beni.

La medida es impulsada por sectores productivos, mototaxistas y organizaciones sociales de la región, que mantienen cerrada la vía como parte de sus demandas relacionadas con el precio y la calidad de los combustibles, además de su rechazo a proyectos que buscan sancionar las protestas y bloqueos sociales.

A lo largo de la carretera se observa a cientos de motorizados varados, mientras decenas de pasajeros deben caminar varios kilómetros cargando equipaje para realizar trasbordos y continuar sus viajes debido a la interrupción del tránsito.

La noche del domingo, los movilizados determinaron un cuarto intermedio de dos horas para permitir el paso vehicular; sin embargo, concluido ese tiempo, el bloqueo fue reinstalado y la circulación volvió a quedar restringida.

La protesta se fortaleció luego de que la Federación Regional de Comunidades Espontáneas Agropecuarias Interculturales Berlín San Julián confirmara su adhesión a la medida de presión.

El conflicto comenzó el pasado jueves 14 de mayo tras un cabildo regional en el que distintos sectores se declararon en emergencia. Entre sus principales reclamos denunciaron la presunta mala calidad de la gasolina y expresaron su preocupación ante un posible incremento en el costo de los combustibles.

Mientras el bloqueo continúa, transportistas y viajeros expresan preocupación por las pérdidas económicas, el retraso en el traslado de productos y las dificultades para movilizarse entre regiones.