
Las investigaciones sobre el asesinato de un ciudadano brasileño ocurrido la noche del sábado en la zona de Equipetrol dieron un giro luego de que la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) y la Fiscalía lograran identificar a la víctima y establecer antecedentes que podrían ser relevantes para esclarecer el caso.
Se trata de Rodrigo Ramos de Andrade, de aproximadamente 36 años, quien fue atacado a tiros mientras se encontraba en un local ubicado sobre el tercer anillo interno, acondicionado para la transmisión de partidos del Mundial 2026.
De acuerdo con las pesquisas preliminares, el extranjero recibió al menos cinco impactos de bala. Tras el ataque, personal policial realizó el levantamiento legal del cadáver y trasladó los restos hasta la morgue del hospital de la Pampa de la Isla para la autopsia correspondiente.
Inicialmente la identidad de la víctima era desconocida; sin embargo, las investigaciones permitieron determinar que residía desde hace algún tiempo en un departamento de la capital cruceña, ubicado en inmediaciones de Equipetrol.
Durante la inspección realizada en el inmueble, los investigadores obtuvieron información que reveló que Ramos de Andrade habría sido investigado en Brasil por un caso de tráfico internacional de drogas registrado en 2012. Según los antecedentes recopilados, desde entonces era buscado por autoridades de su país.
Las autoridades bolivianas también indagan la forma en que el ciudadano brasileño ingresó a territorio nacional. Una de las hipótesis apunta a que habría cruzado la frontera por vía terrestre evitando controles migratorios, aunque este extremo aún no ha sido confirmado.
Asimismo, los investigadores intentan establecer la actividad económica que desarrollaba en Santa Cruz. Testimonios recabados señalan que realizaba trabajos relacionados con la instalación de equipos electrónicos.
El día del crimen, Ramos de Andrade habría sido contratado por otro ciudadano brasileño para acondicionar una sala destinada a la transmisión de encuentros deportivos. Según testigos, cuando el local estaba por cerrar se escucharon varias detonaciones y posteriormente el hombre fue hallado sin vida.
Las declaraciones recogidas indican que los atacantes abandonaron rápidamente el lugar y escaparon a bordo de un vehículo con rumbo desconocido.
Como parte de las investigaciones, la Felcc secuestró imágenes de cámaras de seguridad de la zona con el objetivo de identificar a los autores materiales del crimen y reconstruir los momentos previos y posteriores al ataque.
La Fiscalía y la Policía mantienen abiertas varias líneas de investigación para determinar si el asesinato responde a un ajuste de cuentas, vínculos con actividades ilícitas o a otros móviles que aún están siendo analizados.







