El presidente electo, Rodrigo Paz, cuestionó este sábado la reciente suspensión de Bolivia en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), poniendo en duda la autoridad del bloque para determinar las políticas del país.

“¿Quién es el ALBA para decidir lo que conviene a los bolivianos y bolivianas?”, señaló Paz, enfatizando que su gobierno actuará con independencia ideológica y buscará fortalecer relaciones internacionales amplias. “Bolivia no solo mantendrá vínculos con Estados Unidos, sino también con China y Europa. ¿Se va a enojar el ALBA por eso?”, agregó.

Paz dejó claro que la prioridad será el bienestar de la población y la construcción de un país con desarrollo económico sostenible. “Mi compromiso es gestionar todo lo necesario para que Bolivia gane al conectarse con el mundo y generar oportunidades para todos”, afirmó.

El mandatario electo destacó que las decisiones del ALBA no condicionarán su gestión. “Buscaremos beneficios concretos para Bolivia, promoviendo equidad social y desarrollo económico. No me preocupa lo que pueda decir el ALBA si eso implica limitar nuestra capacidad de construir un mejor país”, concluyó.