El ministro de Defensa considera que la medida permitió recuperar la circulación en las carreteras y mantener la presencia militar en puntos estratégicos. La vigencia actual concluye el 18 de septiembre y una ampliación requiere dos tercios de la Asamblea.

A 16 días de la conclusión del estado de excepción vigente en Bolivia, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, planteó la posibilidad de mantener la medida y sostuvo que su aplicación contribuyó a restablecer la normalidad en el país después de los prolongados bloqueos de carreteras registrados durante los últimos meses.
Justiniano destacó el despliegue de las Fuerzas Armadas en rutas consideradas estratégicas y en instalaciones de importancia para el país. A su criterio, la presencia militar permitió generar un efecto disuasivo y evitar nuevas interrupciones de las vías de circulación.
“Creo que deberíamos nosotros estar en una situación de estado de excepción, porque ha generado realmente una tranquilidad a la población”, afirmó la autoridad.
El estado de excepción fue establecido en junio, después de una serie de bloqueos que se prolongaron por más de 50 días, y tiene vigencia hasta el 18 de septiembre. Para una eventual ampliación se requiere la aprobación de dos tercios de la Asamblea Legislativa Plurinacional.
El ministro aclaró que todavía no existe una decisión definitiva sobre la continuidad de la medida, aunque señaló que dentro del Ejecutivo existe una tendencia favorable a mantenerla con el objetivo de preservar las condiciones de normalidad alcanzadas.
Justiniano también advirtió que los procesos judiciales iniciados contra dirigentes vinculados a los anteriores bloqueos continúan en curso. En ese sentido, sostuvo que existe el riesgo de que algunos de los involucrados vuelvan a promover movilizaciones una vez concluido el estado de excepción.
La autoridad informó además que el Gobierno realiza un seguimiento a pronunciamientos de sectores que, según indicó, estarían considerando retomar las medidas de presión después del vencimiento de la disposición.
La eventual continuidad del estado de excepción deberá ser definida antes del 18 de septiembre, mientras el Ejecutivo evalúa el escenario social y político y las posibilidades de nuevas movilizaciones en distintas regiones del país.







